“¡Despierte, Presidente… que hasta usted puede terminar preso!”

“¡Despierte, Presidente… que hasta usted puede terminar preso!”

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Escribe: Juan Giovarruscio (*)

Sr.
Presidente de la Nación Argentina
Ing. Mauricio Macri
S                            /                         D:

De mi consideración:

Pesa la mano y es difícil coordinar convenientemente las ideas, sobrellevando ya una condena a perpetua.

Pero el temple y los valores que me transmitió aquel contratista de viña, hijo de gringo, que fue mi padre, me moldeó en la fragua del sacrificio para que fuera un luchador en la vida, hoy me ayuda a reponerme.

El 14 de junio de 2017 fui condenado a perpetua por el solo hecho de haber pertenecido al Ejército Argentino y haber sido de Inteligencia.

Nada más. El resto es relato, conjetura. Imaginación diabólica.

Pero, ¿sabe qué? No estoy dolido por eso, estoy dolido porque “me robaron la libertad” con mentiras y suposiciones.

El 14 de junio de 2017 se concretó la obra sobre 27 hombres, de los cuales fuimos condenados 24; de ellos, 12 a perpetua.

Un simulacro de juicio, ejecutado por talibanes, que duró casi 5 años.

“Nos entregaron al enemigo”, la tremenda carta de un militar a los Generales argentinos

Pasaron cerca de 200 testigos y ninguno “me reconoció, acusó, señaló o denunció”. Cabe la pregunta: ¿para qué escuchar tantos testigos de la fiscalía, si luego al no testificar nada contra el imputado se los ignora deliberadamente? Si esto no es una parodia y una farsa, ¿cómo se llama?

Presidente, ¿de qué curro habló Ud., en campaña, que se terminaba?

¿De qué cambio habló en la Justicia y en los DD.HH.? ¿El de Julio Alak por Germán Garavano y por el subecretario Avruj?

Pregunto, señor Macri: ¿estos son los fallos que Ud. quiere para justificar que los juicios continúen? ¿Esto es justicia? ¿Estos son los fiscales y jueces de la Nación independientes e imparciales?

Con condenas a perpetua sin haber probado en lo mínimo la participación más allá de la de haber pertenecido y estar destinado en una subunidad de Inteligencia militar. Con fallos como éste engañan a la población haciendo creer que han juzgado y sentenciado a peligrosos represores, tal lo declarado públicamente el Fiscal luego de la sentencia, quien expresó: “Éste es el primer juicio en el interior del país que desenmascara cómo trabajó la inteligencia en San Rafael”.

Pregunto: ¿cuál inteligencia desenmascaró? ¿La realizada por dos sargentos sobre el ambiente geográfico y terreno? Nada más perverso y repugnante, digno de un Estado totalitario.

Publique, dígale al mundo, que el 14 de junio la justicia argentina, condenó a perpetuidad (SIN PRUEBAS), a 12 personas acusadas de violar los DD.HH.

Tal vez con ello logre que vengan muchos inversores al país.

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Hoy quisiera un juicio oral y público, pero en la Plaza de Mayo y no en el oscuro salón de una Universidad (donde no existió estrado, símbolos Nacionales y nada que significara la solemnidad de un juicio de la Nación; sólo parecía la reunión de un club de barrio). Por eso yo, que lo viví, lo denomino con el nombre que merece esta parodia: “juicio Popular”, realizado en un lugar clandestino bajo la fachada de la Universidad Tecnológica de San Rafael, ejecutado por un tribunal popular.

Quiero un juicio con jueces que conozcan la temática militar, el rol que cumplían los suboficiales subalternos, que conozcan San Rafael. Que estudien cómo fueron los hechos en aquellos años en San Rafael, que sepan diferenciar qué es un jefe de Área y un jefe de Sección Inteligencia. Qué es Inteligencia, qué trabajo realizó Inteligencia en San Rafael en aquellos años. Con conocimiento de la historia y de los acontecimientos de los años 70. Que se manejen con pruebas objetivas y reales, no de contexto. Que prueben las simples conjeturas, basadas en un relato, creado por integrantes del ERP y Montoneros, hoy infiltradas en las ONG de DD.HH.

Me detuvieron con conjeturas y me condenaron por ellas. Esto Será revisado por jueces que confirmaran estas conjeturas mediante la teoría de Roxin.

¿Cómo se hace para escapar a esta trampa tendida por el Estado Argentino?

Apelaré, pero ya de entrada voy perdiendo 10 a 0, porque ni el art. 18 – ni lo que establece el Estatuto de Roma – será tenido en cuenta, se guiarán por los fallos nacidos de la corrupción política entre Kirchner y Lorenzetti, Simón, Arancibia Clavel, Mazzeo, causa 13 más la figura bíblica del IUS COGENS, esto seguirá igual. Por lo tanto, la revisión será de formula.

Cada día que pasa “SU Justicia Independiente” le roba la libertad a personas inocentes, con condenas exageradas.

Usted sabe que Lorenzetti y Kirchner se pusieron de acuerdo para declarar la inconstitucionalidad de dos leyes plenamente constitucionales (dado que las promulgó un congreso, y en esa oportunidad “no votó disciplinado”, como sí hizo el actual con el 2×1).

De esa manera sacaron luego fallos, violando la irretroactividad de las leyes.

Esta perpetua (35 años a una persona de 70 años, es lisa y llanamente una pena de muerte) fue aplicada por una “Justicia dependiente”. Justicia que en más de un año y medio no ha modificado ni una coma del fondo del problema.

Para cambiar esta falta de justicia no se necesita dinero, se necesitan “agallas”. Pero no como autoritario sino con inteligencia, ingenio, con funcionarios capaces que rompan con viejas argumentaciones. También se necesita un proyecto, “Proyecto de país” que contenga a todos los sectores con sus diversos matices y diferencias.

No eslóganes publicitarios. No se necesitan gurúes ecuatorianos del marketing.

Se necesita criterio y sentido común. Darse cuenta que con los mismos actores no va a cambiar nada.

Si en el Congreso no puede prevalecer porque sus diputados y senadores se alinean y negocian con la oposición para sacar una ley en contra de un fallo de la Suprema Corte, entonces, ejerza la acción del Poder Ejecutivo, vete la ley y luego decrete.

“Señor Presidente, no nos siga asesinando en nombre de la Ley”

Rompa con el modelo de sociedad uniformada, piramidal y homogénea en torno a ideas únicas.

Y si por ello se tiene que ir, váyase, con la frente en alto y no por la puerta de atrás, aunque creo que no será necesario. La sociedad verá el cambio de no estar sometidos a mercenarios de la política.

No se desgaste con videitos melodramáticos, explicándole a “Sergio” los problemas que tiene.

Muéstrele a “Sergio” con hechos que está cambiando para que el solo crea en éste país y en la justicia verdadera.

Al respecto, ¿sería capaz de llamarme? (Estoy alojado en el penal de San Felipe, de Mendoza). Ésta es la décimo primera carta que le envío.

Arregle primero la justicia, sin ella no va a lograr cambiar el resto.

Apure el cambio en la justicia para que los corruptos del gobierno anterior vayan presos. “Ya”, NO el año que viene. El que viene puede ir preso Ud. por esta justicia. ¡DESPIERTE! Se está violando la C.N. y los Tratados Internacionales.

Que no le vendan humo sus asesores.

El cambio lo tiene que iniciar desplazando a los que le rodean y le están haciendo equivocar.

Rodéese de personas que tengan la convicción de cambiar.

El “Nunca más” es una mentira más. En la Argentina pasarán estas desgracias cien mil veces más, de continuar por este camino minado de injusticias. Miremos el ejemplo de Alemania, se repuso del nazismo y de la tragedia de la guerra y se convirtió en una potencia. Luego derrumbó el muro y no salieron a perseguir a los jerarcas marxistas que la sometieron durante 70 años. Por el contrario, ayudaron a Alemania del Este a nivelarse con la occidental. Hoy es una sola, sin resentimientos.

Carta al “traidor” General Balza: “Sabías lo que pasaba, y no dijiste nada”

Ud. tiene en su equipo de gobierno “gramscianos” que en forma continua llevan adelante campañas de engaño a la sociedad haciendo creer que los juicios son justos y que por ello deben continuar.

Nada más cínico y engañoso. Estos juicios son llevados adelante por un acuerdo entre tránsfugas e inescrupulosos y el corrupto e impune arco político que posibilitó anular las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Esto derrumbó todo lo que se había avanzado hacia la integración de la sociedad sin la injerencia y manipulación de los DD.HH. Transformándolo, luego, en un gran negocio para ambos, gobierno y organizaciones de DD.HH.

Por eso hoy fuimos juzgados y condenados a prisión perpetua, sin pruebas, suboficiales que por más que nos hubiéramos propuesto jamás podríamos haber cometido los delitos que se nos endilgan.

Claro, pero, ¿quién nos condena? Nos condena un Tribunal integrado por jueces Subrogantes, designados a dedo, todos ellos simpatizantes y/o adherentes de Justicia Legítima. Vinculados familiarmente con ex subversivos que fueron condenados a prisión por actividades subversivas que se conocieron en la cárcel y desde entones caminan juntos por la vida.

Tribunal ignorante de la problemática militar que no tiene o no le dio la mínima importancia a las jerarquías y a los roles que cada integrante de una unidad de inteligencia cumplía.

Es decir, lo que esconde su gobierno, detrás del cacareo de “los DD.HH., dictadura militar y justicia independiente” es justamente que estos juicios son una imitación de lo que deberían ser, es decir, juicios imparciales, no populares que condenan sin pruebas y en el contexto del relato inventado, del simbolismo de los treinta mil desaparecidos sostenido por su subsecretario Avruj y la ley de la gobernadora Vidal que obliga a repetir la mentira de los 30 mil al mejor estilo estalinista.

Lamentablemente, Ud. no tiene la menor idea de cómo se desarrollan y se llevan adelante estos seudo juicios plagados de arbitrariedades e irregularidades.

Juicios que se hacen violando la CN y el Tratado de Roma. Lo mismo, dicho tanto por la Academia Nacional de Derecho o como por excelentes y honestos constitucionalistas como el recientemente fallecido integrante de la CSJN, Carlos Fayt, en su voto en disidencia en el caso Simón.

La ignorancia, soberbia y falta de capacidad y decisión de los dirigentes políticos, y en especial los que están en función de gobierno, como Ud., permiten que se continúen con estos juicios que dictan condenas a miembros subalternos como si hubiésemos sido “los jerarcas” responsables.

Con este argumento se les llena la boca, expresando que Argentina es un ejemplo en juzgar a los responsables de violar  los DD.HH.

¿Ésta es la seguridad JURÍDICA que practica Argentina?

Señor presidente, no puede tener en el gobierno a un subsecretario de DD.HH. que sigue los lineamientos dictados por el CELS. Emitiendo opiniones públicas engañosas tales como las formuladas en el programa del periodista Lanata del 29 de junio del 2017, en el cual sostuvo “…que no se puede comparar bis a bis los crímenes cometidos por el terrorismo que asoló a la sociedad Argentina en la década del 70 con los que cometieron las FF.AA. y FF.SS. durante la lucha con estas bandas”, argumentando que estas fuerzas los cometieron con el apoyo y complicidad del Estado.

Hay que decirle a este señor y a todos los que hoy se manejan con la “post verdad”, que quienes contaron con la complicidad y apoyo de un Estado fueron precisamente estas bandas criminales que agredieron a la sociedad y al Estado Argentino con el apoyo político, militar y económico de estados extranjeros tales como la Ex URSS, Cuba, Nicaragua, Libia etc., con dicho apoyo cometieron más de 21 mil atentados y asesinatos de más 1500 personas, entre ellos 30 niños aproximadamente, y que dejaron cientos de discapacitados.

Por eso, Ud., con funcionarios ignorantes de la verdadera historia, no podrá jamás producir ningún cambio.

Señor, cuando hablan de esa historia son “tuertos”, “rengos”, por no decir nuevamente cínicos. Cuando estos hablan, lo hacen en nombre del gobierno y el gobierno hoy es Ud., por lo tanto, si no los aleja es Ud. el responsable.

Para finalizar y como conclusión: el 24 de marzo de 1976 no me dijeron que a partir de allí nos apartábamos de las leyes vigentes y del Código de Justicia Militar.

Así, Sr. Presidente, fui juzgado y condenado por el mismo estado nacional que hace 40 años, con un gobierno constitucional, legítimo, elegido por el voto popular (luego sustituido por uno de facto), pero que continuó aplicando las mismas leyes y decretos; con la C.N. y su inequívoco Art. 18 que consagra los derechos y garantías individuales) así me vi involucrado en un acontecimiento (conflicto armado) del cual no tuve la mínima oportunidad de decidir ni opinar sobre su desarrollo.

Hoy, ese mismo Estado, con otro gobierno constitucional, con la misma C.N., con el mismo Art. 18, más la incorporación del Tratado de Roma, vigente desde el 2007, el cual reafirma el Art. 18 de la C.N., en el sentido que no se puede ni debe aplicar la Ley y este tratado retroactivamente, ese mismo Estado me vuelve a involucrar en otro conflicto. Además (eso si), sin el Código de Justicia Militar y con otras leyes no vigentes al momento de los hechos me condenan a “prisión perpetua”, diciendo que para lo que aquel Estado me preparó y exigió se considera un delito ¡¡¡DE LESA HUMANIDAD!!! Con el sólo requisito de haber pertenecido a las FF.AA. y ser de Inteligencia.

Desconociendo la organización y doctrina de las FF.AA. y FF.SS., las convirtieron virtualmente en un “aparato represivo”. Todo esto, ante la indiferencia de las actuales autoridades políticas y militares.

Esta condena a prisión perpetua también alcanza a la familia. A mi esposa, que me acompañó y también sufrió y padeció el flagelo del terrorismo en aquellos años, en los que cuando salía de casa para ir al cuartel no sabía si volvía por ser víctima de un secuestro y/o atentado.

Mis hijos, mis nietos, mis hermanas, sobrinos y mi madre de 90 años, que hoy padecen la estigmatización y la discriminación por tener a su marido, padre, abuelo, hermano, hijo, etc. condenado (sin pruebas e injustamente) por los mal llamados “delitos de lesa humanidad”. Esta injusticia afecta aproximadamente a 60 mil familiares directos de los más de dos mil presos políticos.

Señor, esto es una locura. No se puede resolver un conflicto violento de origen político/ideológico, como el vivido en nuestro país en la década del 70, con un Código Penal, máxima si la aplicación del mismo es parcial y sesgada para un solo sector de aquel enfrentamiento.

Por último y para reflexionar, vale la pena destacar lo siguiente: la alegría que Ud. reflejó con la liberación del preso político de Venezuela, Leopoldo López, me permitió reflexionar que Argentina también tiene apresados a más de dos mil ex miembros de las FF.AA. y FF.SS., jueces, empresarios, clérigos, etc. por razones políticas.

Y, haciendo un parangón que permite entender un poco más por qué existen sociedades que progresan y avanzan en paz a pesar de las tragedias que viven es interesante destacar lo siguiente:

El 01 de junio de 2017 falleció un ex miembro de los guardias del campo de concentración de Auschwitz a los 95 años, Reinold Hanning. En junio de 2016 se lo acusó de colaborar en más de 170.000 asesinatos y en la deportación de 425.000 judíos húngaros, por ello le impusieron 5 años de prisión y nunca pisó la cárcel. Otro ejemplo de la justicia alemana, condenó a 5 años de prisión a John Demjanjuk por su complicidad en más de 28 mil asesinatos en el campo de exterminio de Sobibor y en 1968 en la localidad de My Lai- Vietnam, el Tte. 2do del Ejército de los Estados Unidos Williams Laws Colley, cometió una masacre aberrante al asesinar a más de 120 personas civiles. Por ello fue juzgado por un Tribunal militar y condenado a prisión perpetua. A los 3 años fue indultado por el presidente norteamericano Richard Nixon.

Acá, la justicia argentina, sin prueba alguna, por “conjeturas, analogías y anacronismo”: ¡¡¡PRISIÓN PERPETUA!!!  Y, para ser más crueles, niegan beneficios como la prisión domiciliaria a personas mayores de 70 años.

Sin otro particular saludo a Ud. con consideración.

(*) Preso Político Argentino – Penal de San Felipe, Mendoza.


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