El diputado Olmedo prometió “devolverles la honra” a las víctimas del terrorismo

El diputado Olmedo prometió “devolverles la honra” a las víctimas del terrorismo

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Al diputado Alfredo Olmedo no le importa que sea un año electoral y que, por lo tanto, haya que cuidar lo que uno dice. Él mismo convocó a la docente Fernanda Megías, en un hecho propiamente inusual por estos lares, para conocer de cerca tanto su problemática en particular como la de las víctimas del terrorismo en general.

“Es mi convicción y mi compromiso devolverles la honra y todo lo que les quitaron a las víctimas del terrorismo”, aseguró en un video que circuló como reguero de pólvora a través de las redes sociales. Seguidamente, plasmó: “Los terroristas se llevaron por delante este país y, curiosamente, luego nos gobernaron”.

Olmedo, natural de Rosario de la Frontera (Salta), es un político y empresario argentino caracterizado por no tener demasiado problemas para llamar a las cosas por su nombre. Hace poco fue noticia porque, en un clima de tensión social, les dijo a los piqueteros: “Paren la mano, prueben laburando”. Su espacio político se denomina Salta Somos Todos.

Por su parte, Fernanda Megías es una docente riojana – hija de Preso Político – que no hace mucho tuvo serios problemas en su trabajo al punto de haber sido suspendida de su cargo a raíz de pretender llevar a cabo una clase para homenajear a los soldados asesinados en Formosa durante los años 70 por fuerzas subversivas.

Alfredo Olmedo (51).

El diputado Olmedo “queda a disposición de las víctimas del terrorismo para apoyarlo no sólo con proyectos de ley sino con cosas concretas. Está en ustedes que se organicen para poder hacer lo nunca nadie hizo”.

No deja de ser un viento de consuelo para las miles de víctimas del terrorismo que durante 40 años han sido soslayadas tanto por el Estado argentino como por la dirigencia política en general. Más de 20 mil atentados terroristas absurdamente parecen no tocar la consciencia no sólo de los políticos actuales – de distintos partidos – sino también de aquellos mismos que vivieron los años 70.

Resta, pues, apostar a nueva esperanza, y tomarle la palabra a Olmedo, un político al que no le importan los sondeos electorales tanto como las víctimas olvidadas de este país.

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