El coronel Delmé, “asesinado por la indolencia de la sociedad”

El coronel Delmé, “asesinado por la indolencia de la sociedad”

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Escribe: Andrea Palomas Alarcón

Este jueves murió en prisión, por inasistencia dolosa, el Coronel Hugo Jorge Delmé.

Fue encontrado muerto en su celda del penal de Campo de Mayo, un “country” o “cárcel VIP” para las orgas de DD.HH. sedientas de sangre, para los chacales que se enriquecen con la tortura de ancianos disfrazada de política.

Durante una semana se quejó de dolor en el brazo izquierdo. Hasta el más ignorante de los médicos sabe que es un síntoma inequívoco de ataque cardíaco. El asunto es que el Cnl. Delmé no fue asistido por médico alguno, le contestaron que su dolor debía ser de espalda y no lo llevaron al médico. En Campo de Mayo, la cárcel VIP, no hay médico.

Otro preso político asesinado ante la indolencia de la sociedad que ignora que dos mil personas y sus familiares son rehenes de un negociado inmenso. Dos mil personas y sus familiares son torturados para solaz de los terroristas vencidos, resentidos, perversos.

El periodismo es cómplice, no dice estas cosas aunque las conoce bien. Los políticos son cómplices o cobardes. Casi ninguno se atreve a hablar de estos temas, cuando lo hacen comienzan con una inmensa introducción autojustificadora del tipo “yo no estoy a favor de lo que hicieron los militares” o “lo que hicieron los militares fue un crimen atroz pero…”, y luego salen con alguna tibia oración respecto a que hoy se maltrata a ancianos.

Los crímenes de nuestra sociedad fueron de toda la sociedad, no de unos pocos rehenes. Los políticos aplaudieron y apoyaron a los terroristas, los amnistiaron, los justificaron y cuando vinieron por la democracia y por ellos mismos llamaron a los militares para que hicieran el trabajo violento que no se atrevían a hacer. Ocurrió como con los piqueteros de hoy pero multiplicado por mil, por un millón. Querían que el terrorismo se detenga pero no tuvieron el coraje político para detenerlo ellos mismos y llamaron al Golpe, para lavarse las manos y fingirse inocentes.

Ahora culpan a un pequeño sector de la sociedad como si todo el resto hubiera sido víctima de los militares. La sociedad no fue víctima; fue cómplice y socia.

Esta injusticia, esta crueldad, no va a quedar impune. Muchos creen que esto les pasa a otros. No, nos pasa a todos. Cuando nuestros hijos vuelven tarde y los mata la delincuencia, es el precio que pagamos por ignorar la injusticia. Cuando violan y matan a las Micaelas, es el precio que pagamos por ignorar la injusticia. Cuando no tenemos paz y tenemos miedo de salir a la calle, es el tributo a la indiferencia de dejar a su suerte a los que nos defendieron cuando fue necesario.

El Cnl. Delmé fue asesinado por injusticia e indiferencia a los 82 años de edad. Su crimen no quedará impune, lo pagaremos todos los que no hicimos nada o no hicimos lo suficiente.

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