Majo López: “El gobierno nos dice que no puede intervenir en los...

Majo López: “El gobierno nos dice que no puede intervenir en los mismos juicios donde es querellante”

Es la hija de un Preso Político ilegalmente detenido, hace 13 años, en Santiago del Estero. "Yo no pido ninguna amnistía porque él no es un criminal que necesite ser perdonado por nada. Exijo que revisen las causas".

Compartir


Escribe: David Rey

Entrevistar a Majo requiere de un entrenamiento extremo y el concurso de cierta fortaleza psicológica. Anteayer no porque se olvidó la contraseña de Skype y no se puede conectar. Ayer tampoco porque no sé qué lío hizo y que casi pierde todo el correo electrónico. Que va a pedir una cuenta prestada para poder conectarse. Hoy sí (al final se hizo una cuenta nueva)… pero ahora no porque está comprando de los chinos. Y ahora, ahora que ya nos sentamos frente a frente… ahora resulta que su pequeño hijo, lindo, risueño y con ojos llenos de picardía… se cruza en medio de la charla y que así no, así no se puede…

María José López suele escribir en www.DAVIDREY.com.ar artículos que dan la vuelta a todo el país, y conocer su franqueza, su sinceridad y, en consecuencia, su temperamento… me instó a no preguntarle si mandó a su hijo y a su marido a tomar un helado o si los encadenó dentro de un armario cerrado con llave. El caso es que, finalmente – y por más improbable que parecía -, pudimos tener nuestra charla por Skype. Y vaya que con Majo hay para charlar… “¡Ufff…! Necesitamos horas”, me dijo, cuando le pedí que me cuente sobre las “variadas, variopintas y estrambóticas” irregularidades que debe enfrentar su padre  en los llamados juicios de Lesa Humanidad.

Hablemos con propiedad: somos los hijos de los soldados que protegieron esta Nación

Ramiro López es un policía retirado de 69 años que está detenido hace 13 años, en calidad de Preso Político, en Colonia Pinto, provincia de Santiago del Estero, “donde hay una térmica de 60 grados”, según nos dijo su preocupada hija. En su momento, el Tribunal que comprendió su caso estuvo compuesto, nada menos, que por la jueza María Alicia Noli, quien cuarenta años atrás fue integrante nada menos que del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), organización armada que combatió al Estado argentino, que se propuso instaurar una dictadura comunista, que estuvo a un paso de separar la provincia de Tucumán del resto del país, que cometió infinidad de crímenes, que se financió con múltiples secuestros extorsivos y que tenía el “plan sistemático” de asesinar un millón de personas en Argentina. Casación Penal, gracias a Dios, decidió su apartamiento de este tipo de causas.

“Mi papá es una persona que, en los años 70, formó parte de la institución policial y que participó de una lucha muy necesaria para nuestro país”, nos dijo Majo. “Hoy, en función de su situación y la de otros miles de Presos Políticos, me pregunto si valió la pena. Mi papá está preso por el solo hecho de haber pertenecido a la policía dentro de los años 70-80”.

Respecto de la incontable cantidad de veces que intentó comunicarse con el presidente Macri o con algún representante del Estado que, aunque sea, escuche su situación, Majo nos dice que siempre obtiene la misma evasiva: “El gobierno nos dice que no puede intervenir en los mismos juicios donde es querellante”. Un chiste, parece.

María José López.

María José López, Majo, tiene un gran “defecto”, y en la entrevista queda muy de manifiesto. Ella no sabe hablar por sí misma. Ella habla por todos. Ella no quiere “meter” su caso en particular; ella quiere aprovechar para meterlos a todos, es decir, a todas las personas que, como ella, hace años que padecen la misma desesperanza, la misma persecución, la misma melancolía. Majo, por cierto, no quiere ser la “voz cantante” de nada; pero bajo ningún aspecto aceptaría ser “ella sola, ¿y los demás qué?”.

Majo es una víctima exactamente igual que su padre. Ramiro López está preso, sí… pero su hija también lo está, y junto con ella las esposas, las madres y los hijos de más de 2 mil Presos Políticos en Argentina. Majo, les aseguro (la conozco, vivo charlando con ella… su singular acento santiagüeño me hace pensar sobre lo grande que es nuestro país) no quiere ser la “heroína” de ninguna historia, pero sabe… que a esta historia le han cambiado los héroes.

“Nosotros no pedimos ninguna amnistía. Nuestros padres no son ningunos criminales que deban ser perdonados. Pedimos que se revean las causas por las que están presos”, dice, tan firme como intratable.

“Señor Presidente, mi padre es inocente. Por favor, no mire para otro lado”

En fin… Majo no habla por ella sola porque sabe que su voz está colmada de otras voces. Sabe que en su misma voz están las voces de las esposas que no tienen a su marido al lado, y sabe que también están las hijas cuya lamentable situación las llevó incluso a perder sus embarazos. Sabe que hay familias enteras que han quedado truncas, y sabe que nada duele más que un vecino que mira para otro lado. Sabe que ella no puede dejar de ser ella: la mujer, la mamá, la que se alegra, la que se enoja y la que encadena dentro de un armario a su esposo y a su hijo cuando tiene que dar una entrevista, miércoles; y sabe que además de eso tiene una lucha, y que tiene que hacer malabares para presentar batalla y dar lo mejor de sí.

Sabe que en esa lucha… hay miles de personas como ella.

En fin… María José López es la hija de un Preso Político Argentino. Sí, Argentino… que ni venezolano ni cubano ni nada. ¡Argentino! “No quiero que mis hijos o mis nietos tengan que padecer lo que yo estoy padeciendo”, dijo, con simpleza. Escuchen la entrevista nomás. Por esto mismo, ella, como tantos, no puede hablar por ella sola: porque sabe que hay más, además de ella. Sabe que hay una misión, Sabe que hay una misión, y que esa misión no es otra cosa que un destino que llama… incesantemente.


Sólo escuchar la entrevista (ideal para dispositivos móviles), CLIC ABAJO:

Compartir