Dictan prisión domiciliaria para Claudio Kussman, el Preso Político que realizó 31 días de huelga de hambre

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Kussman

<<Ya no tenía resto físico>>, afirmó una fuente consultada. Está detenido ilegalmente desde noviembre del año 2014. Deberá usar tobillera electrónica.


David ReyEscribe: David Rey

El Comisario Mayor (R) de la Provincia de Buenos Aires, Claudio Kussman, ha pasado el mes más largo de su vida. A los achaques propios de la edad – tiene 70 años – y al hecho no menor de permanecer ilegalmente detenido en calidad de Preso Político, sumó una ruidosa huelga de hambre que llegó a durar hasta 31 días, y que lo dejó prácticamente “sin resto físico”, tal cual confió una fuente cercana a DAVIDREY.com.ar. El mismo día que, por pedido de su abogado defensor Gerardo Ibañez, canceló dicha medida de fuerza, los jueces de la Cámara de Apelaciones de Bahía Blanca fallaron a favor de conceder “el beneficio” de la prisión domiciliaria.

El “caso Kussman” tomó notoriedad pública el día que la esposa del imputado, María Ferreyra, publicó una solicitada en el matutino porteño “La Nación”, donde exigió a las autoridades atiendan el pedido de justicia para su marido “antes de que se muera” en la cárcel a causa de la huelga de hambre que había iniciado ya que se consideraba “una carga para la familia”. Ferreyra diría más adelante a DAVIDREY.com.ar que su esposo “veía en la muerte una forma de liberación…”, y que él “decidiría sobre su vida y no los jueces”.

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Tras 31 días de huelga de hambre (en la cual también rechazó ingerir medicamentos para sus diversas dolencias) las cosas parecen cambiar para Kussman, al menos porque podrá regresar a su casa bajo el Programa de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Justicia de la Nación, lo cual anula el “riesgo de fuga” que preocupa a los jueces. Según el alegato, “el pedido de detención domiciliaria se funda en que el procesado cuenta actualmente con 70 años”. Es de considerar que el promedio de edad de los Presos Polìticos en Argentina (o detenidos por supuestos crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura Cívico-Militar) es de 74 años, mientras hay detenidos de hasta 92 años.

Respecto de la salud de Kussman, el alegato explica que “… en su historia clínica figuran reiteradas negativas a los controles médicos, estudios de diagnóstico como ser radiografías, colocación de vía periférica para hidratación, extracciones de sangre y toma de medicación…”. Allí mismo también se destaca que el imputado “no quiere ser trasladado para controles por considerar a los móviles utilizados <<ilegales perreras>> en las que deben permanecer muchas horas, habiendo incluso durado uno de esos traslados hasta 19 horas”.

Kussman 03El alegato desliza menuda mención respecto de la medida de fuerza de Kussman, como si la misma no hubiera incidido en la decisión de la Cámara de Apelaciones de Bahía Blanca: “El interno inició una huelga de hambre a fin de que se resuelva su petición, la que luego levantó (…); sin embargo, luego de conocer el rechazo del pedido, comenzó nuevamente la huelga de hambre acompañado de la negativa de tomar medicamentos, razón por la que debió ser HOSPITALIZADO con un cuadro de deshidratación. Según informó el letrado defensor, el imputado dejó sin efecto la medida de huelga de hambre en el día de la fecha a fin de que el Tribunal pudiera resolver con la tranquilidad necesaria el presente incidente”.

Si bien Kussman cumple pena de prisión desde noviembre del 2014, el 29 de abril de 2015 fue procesado “por resultar prima facie responsable de delitos de Lesa Humanidad constitutivos de genocidio: en calidad de CO-AUTOR de la privación ilegal de la libertad agravada por amenazas y violencia en perjuicio de Néstor Oscar BERTINAT y Pedro MIRAMONTE; y de la privación ilegal de la libertad agravada por amenazas y violencia en concurso real con tormentos a Manuel Aníbal ORTEGA, Daniel SÁNCHEZ, Julio Alberto BERARDI, Laura MANZO y María Emilia SALTO; y PARTÍCIPE NECESARIO del delito de homicidio agravado por alevosía, por el concurso de tres personas por lo menos y por haberse cometido para procurarse impunidad del que resultó victima Daniel BOMBARA” [sic].

Escuchar o leer entrevista.

Consultado Gerardo Ibáñez de la participación en estos hechos de Claudio Kussman, el letrado aseveró: <<Esa resolución fue apelada por el anterior defensor y desde entonces está en trámite ante la misma Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca sin que hasta la fecha se haya fijado audiencia para resolver. Su participación en los hechos son todas presunciones arbitrarias. La real comprobación de los hechos está bastante consolidada aunque con algunas inconsistencias, pero lo que es un absurdo es la sospecha de que Kussman haya participado>>.

María Ferreyra supo detallar a DAVIDREY.com.ar que su marido se presentó por sí mismo a la Justicia en cuanto se supo involucrado en los hechos de marras, encontrándose entonces ante la extraña circunstancia de que quienes por un lado lo acusaban por otra parte “lo daban por muerto”. No sería la única irregularidad que la familia Kussman habría de sortear en adelante, más allá del estrambótico mecanismo legal que se utiliza para enjuiciar y condenar por “genocidio” a quienes de alguna manera participaron de la Guerra Contrarrevolucionaria en los años 70.

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En fin, la noticia… es que Kussman vuelve a su casa, con su señora esposa, que cumplirá prisión domiciliaria y que llevará puesta una tobillera electrónica. Si bien dicha medida puede celebrarse con franca alegría, bajo ningún aspecto lo mismo significa que el imputado deja ser un Preso Político. Si bien el macrismo no ha urdido cambios importantes en lo que respecta a Presos Políticos (María Eugenia Vidal, al jurar como gobernadora, juró continuar con la parodia de los juicios de Lesa Humanidad), al menos al «quitar la pata de encima de los jueces» se quita de encima la responsabilidad de cargar con un Preso Político que muere en huelga de hambre – cosa que el kirchnerismo hubiera celebrado con bombos y platillos. Es un cambio importante, no se puede negar; al menos, estos… tienen ese resto de humanidad.

Hoy día… lo importante es que Kussman coma, y no se muera de hambre, más allá de que los jueces resten importancia decisoria a la huelga de hambre en sí.

María Ferreyra ya le dijo a DAVIDREY.com.ar que «para ellos, todavía no hay ningún Cambiemos«. En materia judicial, más de 2000 Presos Políticos – horrenda herencia de la dictadura kirchnerista -, todavía piensan lo mismo. ¿Habrá Justicia para ellos… o también deberán «forzar los métodos» como lo hizo Claudio Kussman?

El dilema, hoy… lo tienen los jueces.

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