Transcripción:
Según la historia oficial, un grupo de militares se levantó malhumorado un 24 de marzo del 76 y salió a hacer desastres por todo el país. La verdad no sólo es que la cosa comenzó antes, sino que, además, dentro del mismo peronismo se cometían los “crímenes” que luego se adjudicarían exclusivamente a las fuerzas legales. Un 8 de mayo de 1975, el ala ultraderechista del peronismo, es decir, la Triple A, habría asesinado de diez disparos, en La Matanza, a Alfredo Máximo Ongaro, hijo de Raimundo, líder de la minoritaria CGT de los Argentinos, la que a su vez también estaba “en guerra” con la CGT tradicional, la de Rucci. Sería válido pensar que los militares lejos de empezar la carnicería vinieron a ponerle fin a la que ya existía dentro del peronismo… y la que tenía lugar entre los mismos sindicalistas.
9 de mayo, año 76. 4 terroristas montoneros acribillan al Mayor del Ejército Argentino Osvaldo Reyes cuando sale de su casa en Ezpeleta. Nótese cómo estos criminales terroristas a sus asesinatos los llamaban “ajusticiamientos”. Exactamente la misma narrativa aplicarían para el crimen del cabo de la Policía Federal Alberto Lossasso, cuyo cadáver fue hallado en Avellaneda tras una denuncia anónima. Además de “ajusticiar”, los terroristas le “recuperaron” el arma. ¿Quiénes se pensaban que eran?
10 mayo, año 76. Seguimos en Avellaneda. La policía detiene un colectivo para control de rutina, sin imaginar que, entre los pasajeros, descenderían cinco terroristas que no dudaron en bajar a los tiros. De este modo asesinaron al Cabo Víctor Albelo y a un joven pasajero de 19 años, además de herir gravemente a dos policías y a dos civiles. Es importante que sepas que los subversivos hablaban de “daños colaterales” cuando las víctimas de sus homicidios se daban de forma accidental. Seguro que debe ser un argumento muy tranquilizador para las familias de sus víctimas.
Posiblemente te preguntes “¿y yo qué tengo que ver con todo esto?”. La verdad es que cuando los zurdos deforman el idioma para ilustrar sus crímenes y aberraciones, es porque están “apelando” a tu entendimiento para doblegar tu voluntad y garantizarse ellos la impunidad de siempre. ¿Aceptarías que el asesino de un familiar o de un amigo diga que lo “ajustició”? ¿Y vos serías tan cobarde de llamar “recuperar” a lo que es sencillamente un robo? El terrorismo, por sí mismo, no pasa de ser un delito más, claro que gravísimo, pero su verdadera dimensión y gravedad se explican en el objetivo de atacar, justamente, para torcer la voluntad de la ciudadanía, imponer su visión del mundo y acomodarse ellos en el poder. Las grandes causas necesitan aliados, el terrorismo solamente precisa cómplices. En fin, nada nos revela mejor a un asesino que el esfuerzo que realiza para disfrazar sus propios crímenes.
…
Tu colaboración es ESENCIAL para seguir haciendo «Efemérides… y algo más».
Alias de Mercado Pago: davidrey11.mp
CVU de Banco Galicia: 0070233330004016158682
