Luis Arce, soldado de Manchalá: «Tengo que pedirle a mi mujer que me abrace, porque tengo miedo»

«Es inconcebible que haya Presos Políticos por haber peleado por lo mismo que nosotros» y en «para el Concejo Deliberante de Salta somos unos genocidas» son algunas de las sorprendentes afirmaciones que se destacan en la entrevista.

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En el hotel Holiday Inn de la ciudad de Rosario se llevó a cabo la Mesa de Diálogo Testimonial N° 2, organizado por la Unión de Promociones – Delegación Rosario y con la especial ayuda de la familia Cunha Ferré. Como siempre, la cita tuvo como objeto solidarizarse e informar respecto de la situación de los Presos Políticos en Argentina.

Pero esta vez el evento contó con una más que interesante variante: el director de cine Sandro Rojas Filártiga completó la velada presentando su última producción: «La Escuelita de Manchalá». Por si esto fuera poco, y para coronar dicha velada, también estuvo presente el exsoldado conscripto Luis Antonio Arce, quien combatió nada menos que en el llamado «Combate de Manchalá» (Tucumán, 1975), y que a pesar de la calidez y simpatía con que supo expresarse ante el público y la prensa asegura que «todavía sigue escuchando a las víctimas del terrorismo», que «está por volverse loco» y que muchas veces necesita pedirle a su mujer que lo abrace porque «tiene miedo».

Luis Arce se emociona hasta las lágrimas cuando confiesa que sueña con que «Cristinita Viola» le pregunta por qué la mataron junto con su padre, el Capitán Humberto Viola, en la ciudad de Tucumán (1974, pleno gobierno democrático). Dicho crimen, aún soslayado por la justicia argentina, fue cometido por la guerrilla rural del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

Mientras que junto con diez soldados conscriptos y dos suboficiales realizaban tareas de mantenimiento en una escuela en Manchalá, a pocos kilómetros de Famaillá, Arce recuerda que una columna de más de 130 terroristas del ERP los abordó de súbito con toda clase de armamentos. <<Pero nosotros también estábamos fuertemente armados>>, dice, y luego se ríe: <<Estábamos armados sin camisas, con cucharas de albañil, palas…>>. En fin, el salteño contingente de soldados había sido trasladado a Tucumán con el sólo objeto de realizar «acción cívica», entre lo que contaba reparaciones de caminos, escuelas, etc.

Arce es uno de los protagonistas del filme de Filártiga, «La Escuelita de Manchalá», y sus palabras no podrían encuadrar mejor para la velada a la que fue citado: <<Es inconcebible que haya Presos Políticos por haber peleado por lo mismo que nosotros>>, dice, y luego afirma: <<Para el Consejo Deliberante de Salta somos unos genocidas>>. De hecho, de ahí vino la orden para demoler el monumento a los héroes de Manchalá por «reivindicar el terrorismo de Estado».

La Mesa de Diálogo Testimonial N° 2 contó con la participación del Socio Fundador de la Unión de Promociones, Guillermo César Viola, la vicepresidente de AfaVita Silvia Ibarzábal (víctima del terrorismo), del periodista rosarino David Rey y de las dos figuras ya nombradas en este artículo. La concurrencia fue desbordante y la respuesta del público sumamente entusiasta y emotiva.

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