“No existe ninguna razón objetiva por la que Cataluña pueda ser una...

“No existe ninguna razón objetiva por la que Cataluña pueda ser una nación”

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Rafael Gallardo, bloguero español.

Escribe: David Rey

Hasta hace poco fue noticia, en España, la forma con que los colegios catalanes “adoctrinan” a sus alumnos en un indisimulable desprecio tanto hacia la nación española como hacia todo lo español, a la vez que se pretende un exagerado ensalzamiento hacia lo estrictamente catalán. A los niños ya se les enseña que Cataluña es un estado aparte del Estado español y que, incluso, hasta merece tener un lugar propio nada menos que en la Unión Europea (www.DAVIDREY.com.ar supo subscribir un artículo de EL MUNDO en este sentido).

Preocupado por lo que ocurre en España, quien subscribe fue a dar con los muy interesantes artículos que escribe Rafael Gallardo (42), un bloguero español (madrileño, que reside actualmente en Castellón de la Plana) sumamente compenetrado en la cuestión “Cataluña”. Rafael tiene varios blogs abocados a este tema, entre los que destacan “Todo lo que un independentista catalán debiera saber” y “Mitos sobre el nacionalismo catalán”.

Tras coordinar una entrevista por Skype, Rafael ha sido bastante pragmático: “Si se quieren ir de España, que se vayan; pero en Cataluña ocurre que les han hecho creer a mucha gente un montón de cosas falsas, como que España «conquistó» a Cataluña y que desde entonces es un Estado opresor. Si llegase a ganar el «independentismo», pues habría ganado el odio, la codicia, el fascismo”.

¿Sentimiento identitario o fascismo catalán?

En fin, queda el lector invitado a participar de la charla con Rafael Gallardo o, bien, a leer las partes más destacadas de la misma suscritas más abajo. Es realmente interesante conocer lo que ocurre en España y, de este modo, trazar una analogía no sólo con lo que ocurre en nuestro país sino advertir de qué manera puede repercutirnos lo que allá sucede a corto y mediano plazo, por supuesto… siempre teniendo en cuenta que, hoy por hoy, somos un gran importador de problemas en vez de soluciones.



  • Tengo buenos amigos en Cataluña, algunos de ellos independentistas, a los cuales les tengo un cariño tremendo. Muchos de ellos vienen de todas partes de España o podría decir que las familias de casi todos ellos, independentistas, vienen de todas partes de España, lo cual ya es un dato importante.
  • Los catalanes, definitivamente, se sienten españoles. El grado en el que se sienten españoles o catalanes ha ido variando con el tiempo. Existen estadísticas muy claras al respecto, realizadas tanto por España como por Cataluña en particular. En los años 80, una vez pasado el franquismo y en los albores de la democracia española, sólo un 9 por ciento de catalanes se sentía sólo catalán; el 47 por ciento se sentía tan catalán como español; y también había un 6 por ciento que sólo se sentía español en Cataluña.
    A lo largo de la democracia, esas cifras han ido variando. En el año 2009, de ese 9 por ciento se pasó a un 19. En el año 2013, cuando ya surge la crisis y la explosión de este proceso secesionista que ellos llaman soberanista, el porcentaje se ha transformando en un 30 por ciento de gente que sólo se siente catalana.
  • En Cataluña los partidos nacionalistas se hicieron con el poder en democracia, con el poder de la Generalitat. Como en otras partes de España, la gente votó partidos regionalistas pensando que serían lo mejor para la comunidad, es decir, serían los que defenderían mejor sus intereses. Pero en Cataluña ha ocurrido que se ha hecho un verdadero adoctrinamiento desde las escuelas y desde la vida pública en general, y que han llevado a crear un verdadero rencor y odio hacia una España que se empezó a ver como algo lejano, distinto.
    Portada principal de uno de los blogs de Rafael Gallardo. Clic en la imagen para ingresar al mismo.

    Hay desprecio y hay prejuicios que han existido de la España que nos encontramos en democracia. Era una España que realmente había convivido con el régimen franquista, que estaba completamente atrasada del resto de Europa, que iniciaba la democracia; lo estábamos descubriendo todos juntos. Y no sólo los catalanes sino todos los españoles sentíamos verdadero desprecio hacia España. Nadie comentaba el orgullo que podríamos sentir por ser españoles porque era algo considerado como “facha”. Si esto ocurría en Madrid, ¿qué no ocurriría en Cataluña?

  • Lo que generó esta gente fue un desprecio en función de los prejuicios que existían. Prejuicios, por ejemplo, hacia los andaluces, a quienes tomaban como una población de vagos, de gente sin trabajo que estaba en la tercera de España.
  • No existe ningún argumento objetivo por el cual Cataluña pueda ser una nación distinta a los valencianos, a los aragoneses, a los gallegos o de cualquiera de las otras tantas regiones en España.
  • España fue de las pioneras en Europa en generar un proceso constituyente liberal para crear una nación y, por supuesto, los catalanes participaron en él y disfrutaron de él. De hecho, la primera constitución que existió en España fue la 1812 y fue precursora de todas las constituciones liberales que ocurrieron en Europa.
  • El problema surgió cuando España perdió las colonias americanas y los catalanes pierden su capacidad adquisitiva, lo cual dio lugar al nacionalismo germano – el mismo que generó los futuros fascismos. Esto afectó especialmente al País Vasco y a Cataluña, que comenzaron a adoptar ese tipo de nacionalismo y a crear estructuras nacionales en sus regiones cuando nunca antes ni siquiera lo habían deseado.

Preocupación en España por adoctrinamiento de niños en escuelas catalanas

  • Sí, existe un tipo de racismo por parte de los independentistas catalanes, especialmente hacia andaluces y castellanos. Existe un tipo de prejuicio que ha sido usado mucho por los políticos, en público. A los andaluces se les trataba de vagos y subsidiarios, y a los castellanos de rentistas. Esto todavía sigue existiendo.
  • Cataluña es una región muy industrializada y lo ha sido siempre. A finales del siglo XIX, Cataluña era la fábrica de España. Una vez ocurrida la Guerra Civil Española, donde quedó destruida Cataluña como toda España, la mayor parte de las inversiones se hicieron en País Vasco y Cataluña, y también en Madrid. En franquismo dejó que el valor agregado se concentrara en un 47 por ciento en la Cordillera Cantábrica y en Cataluña; si le unimos Madrid, se añade un 25 por ciento más. Con la democracia se les dio facilidades al resto de las regiones para competir y, por lo tanto, Cataluña fue perdiendo peso, de tal forma que hoy ya no es aquella super región industrializada que aportaba todo en España. Posiblemente éste sea uno de los motivos que explique también lo que está ocurrió en la actualidad.
  • Castilla no necesitó, en su momento, industrializarse porque tenía todo el comercio con América. De hecho, la nobleza y las elites castellanas veían mal la industrialización; ese “trabajar con las manos” era algo poco noble, era algo para la plebe. No lo necesitaban. Cataluña y País Vasco al no tener el mismo acceso que tenía Castilla al comercio americano lograron iniciar desde un primer momento un proceso industrializador. De tal forma que, cuando se perdieron las colonias, Castilla quedó completamente devastada, anticuada y arcaica, y estas dos regiones ya habían generado un proceso industrializador que, si bien comparado con Europa era muy poco competitivo, era capaz de abastecer todo el mercado español.
    En ese momento, entonces, aparecen los nacionalismos vascos y catalán, muy despectivos, en que tratan muy mal al resto de españoles y donde tratan de conseguir el cerramiento del mercado interno. En esa lucha contra el Estado, tanto el País Vasco como Cataluña, comienzan a generar una verdadera aversión, xenofobia y un lenguaje verdaderamente racista hacia el resto de los españoles que estaban en completa decadencia.

ETA no fue derrotada

  • En Cataluña todo el proceso independentista se basa en una organización que funciona muy bien, y han adoptado la misma capacidad organizativa que desarrollaron en los Juegos Olímpicos. Hoy que están “vendiendo” algo muy distinto. Tratan de “vender” un proceso democrático, una necesidad de democracia, una lucha contra un Estado opresor.
  • Están ocurriendo acciones violentas. Por ejemplo, la sede de Ciudadanos, un partido político catalán españolista, ha sido atacada constantemente. También fue atacada la sede del PP, el partido del gobierno español. La gente tiene miedo a salir con una bandera de España, tiene miedo en el colegio a defender la españolidad o a criticar el adoctrinamiento de los niños. Hace poco le pegaron a un papá, que llevaba un niño encima, porque portaba una bandera española. Ellos lo venden como proceso transversal y democrático, pero no es cierto.
  • Absolutamente nadie apoya (partidos políticos) al independentismo catalán. Ni siquiera el grupo de Podemos, quienes de alguna forma apoyan la realización del referéndum (1ero. de octubre). No hay ningún partido político español que quiera perder a Cataluña y, por lo tanto, una parte muy importante de la historia de España.
  • Hay españoles que están verdaderamente hartos de ese desprecio por parte de algunos catalanes; aunque también ocurre, y es parte del mismo problema, un desprecio profundo que sienten muchos españoles hacia los catalanes. Muchos españoles están verdaderamente hartos de los políticos catalanes o del ataque que sienten desde Cataluña hacia ellos, por ser andaluces, por ser castellanos o lo que sea. Mucha gente, incluso, está deseando que, si se quieren ir, que se vayan y que nos dejen en paz. Mientras, por otro lado, también hay gente que no puede entender una España sin Cataluña.

    Otro de los blogs de Rafael Gallardo. Clic en la imagen para ingresar al mismo.
  • Mi opinión en particular es distinta. Yo pienso que, si los catalanes realmente se quisiesen independizar, pues no se puede ponerle puertas al campo. Es decir, si se quieren ir, que se vayan. Pero es una cosa muy distinta lo que ha ocurrido en Cataluña, pues allá ha ocurrido un adoctrinamiento voraz de los niños con historias completamente falsas. Es decir, a día de hoy, los catalanes se piensan que Cataluña es española desde 1714 porque fue conquistada por España, lo cual es completamente falaz; piensan que España los ha ido oprimiendo históricamente durante toda su vida; se piensan que España les ha ido robando las libertades desde siempre. No son conscientes de que el caso de Cataluña es excepcional en el mundo, donde una región pueda educar únicamente el idioma regional. No son conscientes realmente de lo que han hecho con ellos.
    Yo pienso que aquí gana algo que nunca hubiésemos deseado que ganase, que es el fascismo, es decir, ese nacionalismo tan del siglo XX que tanto dolor provocó en todo el mundo. Que gane esto es que gane algo malo, que gane el odio, el rencor. Que gane la codicia. Sencillamente, si Cataluña llegase a independizarse de forma unilateral (que es algo imposible) lo que vencería sería un discurso de odio y de egoísmo, donde por ser más rica no quiere compartir sus impuestos con el país que le ha hecho rica.
  • La gente, hasta ahora, se lo tomaba de broma. Nadie era consciente del problema que existía en Cataluña y de la forma en que puede repercutir en España. Ahora, que ya se está viendo el problema serio que existe, la gente ya se está empezando a mover de una forma distinta.
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