Preso Político agoniza tras realizar huelga de hambre en Penal de Ezeiza

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Se trata del comisario (R) Félix Madrid, detenido desde el año 2011. Tiene 66 años y más de 120 condecoraciones por buen ejercicio. En 1975 persiguió una banda de ladrones que, al cercarlos, terminaron siendo terroristas del ERP.


David ReyEscribe: David Rey – Periodismo> para periodistas

El comisario Félix José Madrid, de 66 años de edad y cuatro de ellos detenido en el Penal de Ezeiza en condición de Preso Político, ya tiene los días contados. Tras iniciar una huelga de hambre y medicamentos en reclamo de que los jueces atiendan los derechos que ellos mismos supieron vulnerar, su estado de salud no podría ser más desalentador: con una presión arterial superior a 22 y el nivel de azúcar en sangre arriba de 230, si el señor Madrid todavía no sufrió un ACV no es por otra cosa que por gracia de la Divina Providencia. Por estas horas han decidido trasladarlo, por la fuerza, al “hospital” (un triste dispensario) Penitenciario Central.

Hace tiempo que la vida no le sonríe a Madrid. En septiembre de 2011 perdió a su único hijo, José Luis, en un accidente de tránsito, motivo por el cual debió asumir la tutela de Uriel, un nieto de apenas 6 años de edad. No obstante, dos meses después de este incidente funesto, el juez Rafecas determinó su inmediata encarcelación bajo cargos de “Privación Ilegal de la libertad agravada por mediar violencia y amenazas” durante la época del 70. Su vida como policía, ciertamente, no estuvo exenta de altibajos: mientras que recibió más de 120 condecoraciones por buen desempeño, por otra parte, resultó herido de bala en cuatro oportunidades.

Tras cuatro años de cárcel, sin juicio ni condena, en el Complejo Federal Penitenciario de Ezeiza, Félix Madrid hoy enfrenta otra contienda más: diabetes, hipertensión y problemas coronarios requieren una atención médica permanente. Sus extremidades atestiguan la rapidez con que sus diversas afecciones preanuncian un ocaso lamentable: varias uñas de sus pies, por ejemplo, ya se le han desprendido.

Junto con tres policías más fue imputado por el juez Daniel Rafecas. En noviembre de 1975 una patrulla persiguió una banda de ladrones, hasta cercarlos en su propio domicilio, en Honduras 4183 (Ciudad de Buenos Aires). Abierto el fuego, resultó muerta la delincuente María Teresa Barvich, mientras que por otra parte se logró la detención de seis cómplices suyos. Pero la sorpresa sobrevendría cuando descubrieron que el lugar de los hechos no era simplemente un refugio de maleantes sino un centro de falsificación de documentos de identidad y automotores. En rigor, sin imaginarlo habían reducido nada menos que una importante célula del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).

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Respecto de esta misma actuación, el fiscal Julio Strasera (uno de los que acuñó la emblemática expresión “Nunca Más”) rubricó él mismo sobre la muerte de Barvich: “Surge con certeza que el mismo fue realizado en la forma acostumbrada y con la celeridad y eficacia que lo requieren maniobras de esta índole, no apreciándose indicio alguno que permita suponer su anormalidad”.

Como este mismo hecho que comentamos, la Justicia le endilga participación en otros que curiosamente también involucran a terroristas del ERP. A pesar de que con documentación fehaciente ha sido demostrada la inocencia de Madrid, hace cuatro años que el mismo permanece detenido en Ezeiza, bien lejos de la posibilidad educar y ver crecer al nieto-hijo que le regaló la vida quizás para curar las muchas heridas que le dejó su trabajo como policía.

Claudio Kussman, Preso Político que lo conoció tanto en el ejercicio policial como en la vida en ilegal cautiverio, supo escribir sobre Madrid: “Tiene un caminar lento y de pasos cortos, unos kilos de más; una barba blanca y anteojos pequeños completan su aspecto de un perfecto Santa Claus”.

A la fecha, en Argentina ya se contabilizan más de 2 mil Presos Políticos, casi 400 de los mismos ya fallecidos en ilegal cautiverio. Prisioneros como Claudio Kussman y Eduardo Cabanillas han conseguido el arresto domiciliario tras iniciar huelgas de hambre respectivamente. Por su parte, el general Cabanillas supo advertir a www.DAVIDREY.com.ar que, de continuar las diversas irregularidades gracias a las cuales permanecen encerrados, más de veinte detenidos en Ezeiza planeaban iniciar esa misma medida en el corto plazo, situación pues que se hace efectiva tanto allí como en distintos lugares del país. Por ejemplo, al igual que Félix Madrid, el comisario Miguel Etchecolatz ha iniciado una huelga de hambre en Marcos Paz; su salud, también, pende por estas horas de un delgado hilo.

Se los denomina “Presos Políticos” porque han sido encarcelados por mero empaque ideológico de la anterior gestión kirchnerista, abocada exclusivamente a detener por venganza a quienes tuvieron alguna participación en la Guerra Contrarrevolucionaria de los años 70, donde el Estado argentino logró doblegar a las organizaciones guerrilleras de ERP y Montoneros. A su vez, los integrantes de los idealizados ejércitos terroristas no sólo que nunca han sido molestados por la justicia argentina sino que además gozan de reconocimiento público, indemnizaciones y cargos políticos.

Fuente: www.prisioneroenargentina.com

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