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Permiso para odiar


Escribe: David Rey

Un amigo, que conocí el 25 de Mayo pasado en momentos en que fuimos al Monumento Nacional a la Bandera a escuchar a un grupo de médicos ofrecer su punto de vista respecto de la pretendida pandemia (y donde, por lo mismo, una treintena de personas resultamos ilegalmente privadas de nuestra libertad), hoy me mostró un audio que le mandó un “ex” cliente. Se los transcribo a continuación:

“Hola, Leandro… buen día, ¿cómo estás? Sí, sí… acabo de llamar y pedí hablar con otro asesor, no con vos, pero no por una cuestión de mal asesoramiento; en ningún momento dije eso. Ya que estás, te voy a ser totalmente sincero: te vi en la «marcha anticuarentena» y la verdad que no me gustó. Por eso no quiero seguir realizando el trámite con vos. Sinceramente, es eso. No tiene que ver con una cuestión de asesoramiento, absolutamente para nada. Tiene que ver con una cuestión «personal», sí «sobre gustos, claramente». Así que bueno… te dejo un saludo y gracias”.

¿Qué es lo que generalmente piensa una persona cuando, en un titular, lee que a una joven no la dejan a entrar a un boliche porque es gorda o que hacen lo mismo porque no estás bien vestido? Ok, es lo mismo que hace el ex cliente de Leandro, quien tres veces aclara que no lo discrimina por “mal asesoramiento” y que recalca que lo hace debido a una “cuestión personal, sobre gustos”.

Pues bien… ¿qué es lo que diferencia a un odiador (el que te impide la entrada a un boliche por gorda) de otro (al que no le temblaría el pulso para dejarte sin trabajo “por una cuestión de gustos”)? Que sobre el primero pesaría de inmediato la condena social, esta a su vez reforzada por todo un tratamiento informativo abundante en titulares enormes, fotografías espectaculares y bastas discusiones por televisión, radio y redes sociales todas tendientes a remarcar la salvaje injusticia en torno a un inenarrable hecho de discriminación. Si el causante de tamaña afrenta tiene la suficiente fuerza como para no irse del país o suicidarse, de seguro que no solo no volverá a discriminar a alguien por gorda… sino que quizá -para remediar su falta- hasta se case con una, o con dos.

Y respecto del otro imbécil que discriminó FEHACIENTEMENTE a una persona por haber ido a una “marcha anticuarentena” … solo estoy yo, que me enteré de rebote, tratando de explicarme por qué pasan las cosas que pasan… y qué nos depara una realidad donde estas cosas tengan lugar. Acá no hay titulares de novela, ni fotos dantescas, ni tampoco una modelito raquítica ultra operada y con el escote hasta el ombligo recriminando por televisión lo salvajes que han sido con la gorda con la que hace todo esfuerzo por no parecerse, o con Leandro.

Es que la persona que llamó a la empresa para pedir que lo atienda otro asesor… en realidad, es un pobre imbécil (según la RAE, “tonto o falto de inteligencia”). Él no ha decidido nada… ni tiene capacidad de hacerlo. Porque si este imbécil supiera o sospechara la condena social que le cabría por el disparatado acto de DISCRIMINACIÓN que acaba de llevar a cabo, de seguro que se remordería de alguna otra forma… pero por supuesto que jamás actuaría con tanta impunidad.

¿Cuál es el rencor que mueve a este imbécil y, pues, dónde encuentra la “legitimidad” para actuar así?

El rencor es, aquí, tan solo el gruñir de la envidia, aquel fascinante narcótico que apaga los sentidos y aviva la malicia, acaso la visceral fuerza que, en el imbécil, ocupa el lugar del amor propio. Como bien me dijo una persona a la que consulté sobre esto: “Por un lado están los seguidores de los protocolos, la gente asustada, la gente estresada, la gente que está vibrando bajo, y por otro lado están ustedes. Y a mucha gente sus actitudes les molesta. Pero no les molesta, en realidad, lo que hacen… Les molesta que tengan el valor para hacerlo, y que ellos puedan ver su reflejo en ustedes, porque ven justamente lo débil y equivocados que están, y la falta de coraje que ellos tienen respecto de asumir la situación. No hay peor cosa para cualquier persona que ver en el otro la libertad que vos tenés miedo de conseguir”.

Pero ese imbécil, en su calidad de tal, tiene su “externa motivación”, la que lo “avala” y “congratula”. Esto es, pues, la única ventana por la que mira el imbécil, es decir, la televisión -por extensión, los medios masivos de desinformación.

En rigor, ese 25 de Mayo de 2021, donde fuimos injusta, desproporcionada e ilegalmente reprimidos y arrestados por la policía en el Monumento Nacional a la Bandera, esos mismos medios de comunicación que desde toda la vida se la pasaron reprobando el “accionar policial” donde sea que tuviera lugar (ya sea en los años 70, ya sea en la actualidad), los mismos medios que siempre idealizaron desde terroristas a delincuentes menores, son precisamente los mismos -los mismos- que aprobaron, aplaudieron y felicitaron la brutal represión contra personas que fueron detenidas, justamente, por pensar distinto. Así de simple.

Además de esto, son los mismos medios -en gran medida financiados por farmacéuticas y demás espurias corporaciones- que sin descanso alguno insisten, insisten e insisten con que antes no se moría la gente y que ahora sí, por culpa de ese coronavirus maldito que nos obliga a tener que usar bozal y mirarnos con desconfianza entre todos nosotros, ¡porque tenemos que cuidarnos entre todos!

Los mismos medios capaz de armarte un cuento de hadas con el “Kiko de Zona Sur”, son los mismos que idearon toda una película de terror donde justamente nosotros venimos a ocupar el lugar de los malvados hollywoodenses, los perversos que se juntaron en el Monumento “para enfermar a la gente” (más allá de que ninguno de todos nosotros haya desarrollado ni el más mínimo síntoma, innecesaria aclaración) y que fueron “justamente” REPRIMIDOS por las fuerzas “del orden” (las otrora repugnantes integrantes de aquel “plan sistemático de represión, desaparición, masticamiento caníbal grupal…”).

Y los medios así están todo el día. Todos los días. “666 muertes en Uganda”, “666 casos en Sri Lanka”, “666 contagiados en Punta Canabria”, “666 nuevos fallecidos Acacia del Norte”, “666 estornudos sospechosos en Alkaska Subtropical”  … Y, cuando queda un espacio entre tanta mortandad ininterrumpida, se las agarran con los oscuros, maléficos y perniciosos “negacionistas”, “antivacunas”, “terraplanistas” y “superhijosdeputistas” culpables de todos los males del mundo: es decir, nosotros.  

El imbécil no sabe si el vecino tose o tiene diarrea, solo escucha lo mismo que ve en los medios: ruido, y el ruido lo atosiga. El ruido le hace buscar su propio canal de escapatoria, su propia liberación, su propia desesperada contribución a la causa a la que quiere (necesita) pertenecer (los imbéciles necesitan pertenecer a algo, algo grande, mayoritario, incontable, indemostrable…). Y llega, pues, la ocasión salvaguardadora: “No tiene que ver con una cuestión de asesoramiento, absolutamente para nada. Tiene que ver con una cuestión «personal», sí «sobre gustos, claramente»”.

El imbécil sabe que Rosario3, La Capital y las demás patrañas periodísticas locales, en lugar de amonestarlo por ser una basura discriminadora, realmente un hijo de puta que llama a la empresa para ensuciarte en lugar de hablar con vos primero, lo pondrían en un pedestal junto con el “Kiko, la coca y el pupu”, sus adláteres morales, sus ideales consagratorios. El imbécil no decide nada… ya decidieron por él. El imbécil solo hace caso, es su misión, su sagrado deber, su ideal. En fin, el imbécil sabe que, gracias a los medios masivos de desinformación, cuenta -esta vez- con permiso para odiar. Se lo dan todos los días. “Así que bueno… te dejo un saludo y gracias”.

Perú ante un desafío histórico: estatismo o libertad

Son muchas las razones para pensar que Perú es, sin dudas, un país sumamente estratégico en la región latinoamericana, cuya actualidad puede incluso ser decisoria para todo el continente. El próximo 6 de Junio se definirá quién asumirá la presidencia, y las opciones son dos modelos que conducirán al país a destinos muy diferentes, es decir, un peligroso estatismo, por un lado, o una verdadera república, por el otro. Con el objetivo de analizar en profundidad la situación, entrevistamos al destacado analista político Eugenio D’Medina Lora.

¿Qué representa y qué propone cada candidato? ¿Qué riesgos y qué expectativas se ciernen hoy mismo en una de las naciones de América Latina que más ha crecido durante los últimos años?

David Rey – Eneas Biglione
Periodismo> para periodistas

Alusivo al 24 de Marzo de 1976


Escribe: Eder Alfonso Pecile (*)

GUERRA CONTRA EL TERRORISMO

La Nación aún debe el reconocimiento a todos los que enfrentaron el solapado y artero accionar de la Delincuencia terrorista.

Se trata de darle un estricto sentido de veracidad, a la conmemoración de una ligera, egoísta y falaz aseveración, que el relato instalado sobre:

«Dia Nacional de la Memoria por la verdad y justicia».

Para los verdaderos protagonista de los hechos ocurridos en la llamada década del 70, se vieron defraudados por el inusitado vuelco, con lo que hoy significa Memoria, Verdad y Justicia.

Un rápido repaso conceptual e histórico será suficiente para el que se digne de argentino, tenga los elementos de juicio suficientes para observar el malvado desvío que genera esta situación.

La guerra fría fue la exportadora de las ideologías radicalizadas en la violencia, como método, para imponer un cambio en el orden de las cosas que supuestamente estaban y están mal.

Esto fue generado por la URSS, fue expandido por el mundo y nuestro país con el resto de América Latina no quedaron al margen de tan innovadora como mortal disposición.

Cuba castrista, es la base de operaciones para difundir y llevar a cabo la finalidad que su alineación con el representante del mundo oriental, donde la igualdad, la libertad y la fraternidad son las directrices que abren el camino al cambio propuesto. Para esto, basta solo mencionar y enterase de lo sucedido en la revolución rusa de 1917. Con ella los nombres de sus gestores y continuadores ayudara a desinstalar el relato y volver a la fuente histórica. Lenin, Trotsky, Stalin y los siguientes.

Con esos datos, entremos en el problema que nos embarga y veremos que nada es posible sin la ayuda de los antecedentes, que permiten una visión más certera sobre los ejecutores que instigaron a los  pérfidos cambios y sus apátridas ideas.

Difundieron  ideología que no se asemejaba con las pretensiones del pueblo argentino, convencieron, captaron, enrolaron, organizaron política y militarmente elementos armados, equipados y adiestrados para enfrentar a las FF AA. Estas, en  su particular concepción, fueron su principal objetivo y su destrucción la finalidad perseguida.

Su accionar no solo se focalizó en las Fuerzas Amadas, sino que abarco todo el espectro nacional, esto dará la magnitud y compromiso que hizo desarrollar las más atroces estrategias, para infundir el terror como medio de dominio y luego de ocupación.

La educación, con la que logran borrar la historia y la reemplazan por el relato. ¡¡¡El Che reemplaza al Padre de la Patria!!!

Con ello va incluida la exclusión de la Fe, como opio de los pueblos y causa del no progreso. ¡¡¡Jesús pasa a ser el primer comunista!!!

La justicia, debe defender al excluido, sin analizar, dándole el viso que el pobre por el solo hecho de serlo, tiene la razón y la justicia a su disposición. ¡¡¡Un verdadero prevaricato!!!

La economía es válida si es compartida con el pobre, sin interesar el origen de su pobreza. ¡¡¡De allí sacarle al que tiene para darle al que no tiene!!!

Las diferencias sociales fueron el terreno propicio para búsqueda de sustento y apoyo ante un gobierno que no daba respuestas a las necesidades del pueblo.

De allí la etapa de infiltración de personas que llegaron al país, con formación ideologizada, en connivencia con residentes, en un trabajo clandestino y encubierto que comenzó allá por los 60, oportunidad que se dieron las primeras acciones de su plan.

Asesinato de personas sin distinción de edad ni sexo, robos, extorsiones, secuestros de líderes políticos, empresarios, sindicalistas, jueces, abogados, policías, gendarmes, militares.

Las exigencias de rescates por millonarias sumas de dinero, para satisfacer sus necesidades de liderar y sustento logístico, para sostener sus apetencias.

Conformación de agrupaciones políticas y la organización, capacitación, equipamiento de elementos Armados que fueron ocupando sectores del territorio nacional, llegando a aspirar la creación de zonas liberadas.

En el mismo imponían contribuciones e impuestos forzosos y buscaban difundir su pensamiento a las poblaciones, que ocuparon o controlaron.

El gobierno de Presidente Cámpora fue un instrumento esencial, dado que comulgaba y apoyaba esos procedimientos.

El hecho más contundente fue la suelta de Delincuentes Terroristas, que estaban cumpliendo condenas establecidas por tribunales especiales, creados por la necesidad de atender este nuevo tipo de acciones, que el Código penal no contemplaba. Abogados de pensamiento nacional, llegaron a difundir libros que anunciaban, un nuevo derecho para esta nueva guerra.

La palabra guerra, hoy enfáticamente negada, por todos los estamentos del Estado (Poder Ejecutivo, Podre Legislativo y Poder judicial), en marcado contraste con los hechos, bibliografía y expresiones de ex integrantes de las organizaciones terroristas, que se declaran excombatientes y sostienen que lo que se ejecutó, respondía a las órdenes y directivas recibidas.

Cabe mencionar que el no cumplimiento de estas o el hecho de desertar, significaba la implacable aplicación de su justicia, casi con seguridad la pena de muerte y su macabra manipulación que los mismos habían sido muertos por la feroz represión.

Esto está claramente difundido por sus medios de comunicación que disponían, diarios, panfletos, medios de interferencia electrónica, etc.

Ante una situación insostenible, cuyas causas fueron sucintamente expuestas, pero sin negar la contundencia que quienes desean que la Patria sea honrada tal lo dispusieron nuestros héroes, que lo dieron todo para que ella naciera y se desarrollara de acuerdo a los sagrados fines que definieron.

De manera que se llegó al tan parcial y perversamente mencionado 24 de Marzo, donde el solo hecho de concurrir a la documentación vigente, mostrara que el mismo, de ninguna manera fue causas de lo que se manifiesta en forma aviesa y destructiva.

El 24 de marzo de 1976, no fue causa de la feroz represión que se sometió a jóvenes idealistas, sino la lógica y patriótica continuación de una acción dispuesta por el gobierno democrático de María Estela de Perón, con acuerdo del senado de la nación, como instrumento constitucional, para enfrentar un estado de guerra, no disponiendo de otro recurso que no fuera el empeñamiento de las FF.AA.

No se pretende negar que el 24 de marzo de 1976 se produjo un golpe de estado, pero es necesario aclarar que destacados y comprometidos políticos instigaron sobre la necesidad de este, juntamente con la manifestación de júbilo que demostró el pueblo, en apoyo de este ansiado hecho, en la desesperada búsqueda  en la solución de la anarquía que se vivía.

Pasado el tiempo, con el cambio de paradigma, los mismos que en su oportunidad apoyaron, fueron los que con mayor presteza se dedicaron la distracción, mirar para otro lado, y hasta manifestaron la incapacidad de explicar que quisieron decir con la controvertida palabra ANIQUILAR, cuyo decreto firmaron.

Esto debe llevar a una profunda reflexión, a todo argentino de Bien; volver a las fuentes históricas y a las leyes de la época, que ayudaran seguramente a meditar sobre la verdadera trama de esta difícil época que nos enluto y hoy aún no permite la justa paz que merece el país.

Si ello llega a suceder, dependerá exclusivamente de la voluntad política y será un avance extraordinario hacia una reconciliación de la golpeada y manipulada sociedad argentina, especialmente en sus aguerridos defensores.

Sin dudas será la causa que permitirá el Verdadero y tan ansiado RECONOCIMIENTO A NUESTROS HÉROES Y MÁRTIRES, COMO ASÍ TAMBIÉN A LOS VETERANOS DE GUERRA CONTRA EL TERRORISMO que azotó a nuestra querida ARGENTINA.

MUCHOS VETERANOS DE ESTA FRATICIDA GUERRA PURGAN CULPAS DESCONOCIDAS EN LAS CARCELES y como contrapartida TERRORISTAS de reconocida militancia gozan de total impunidad.

POR ELLO SE INSISTE HASTA EL CANSANCIO:

¡¡¡RECONOCIMIENTO A LOS QUE PELEARON PARA QUE LA PATRIA VIVA!!!

Los mismos que lo dieron todo porque fueron soldados de la Nación. Solo cumplieron su sagrado juramento, defender su bandera hasta PERDER LA VIDA. ¡¡¡No piden monumentos y menos SUBSIDIOS!!!

SOLO EL RECONOCIMIENTO DEL PUEBLO QUE SUPIERON DEFENDER.

(*) Coronel de Infantería (R)
Oficial de Estado Mayor
Ejército Argentino

¿Por qué me afilié a NOS?


Escribe: David Rey

Llegó el día, pues.

Tras mucho pensar, entendí que en Argentina sencillamente ya no se puede permanecer al margen. Sería, para mí (tanto como ciudadano como periodista), una cosa grandiosa prescindir de la política y de la participación dentro de la misma… pero el caso es que las personas que así pensamos terminamos siendo los conejillos de indias precisamente de aquella maldita gente que tanto odiamos: los políticos.

Pero hace bastante ya que vengo sosteniendo, e insistiendo, con que por más increíble que parezca, en Argentina hay una opción, y que además esa opción es un lujo. Tanto, pero tanto vengo insistiendo con eso… que finalmente he decidido DAR EL EJEMPLO con aquello que tanto he pregonado. Hoy me afilié a NOS, el partido político que lidera Juan José Gómez Centurión.

¿Qué por qué no lo hice antes…? ¿Qué dónde quedó mi “objetividad”? ¿Que qué le viste a Gómez Centurión? ¡Por qué NOS! ¿Que adónde querés llegar?

No lo hice antes porque me conozco… y sé que para las cosas importantes hay que dejar que el impulso fluya, como un río, sin que se vea alterada la convicción, la cual muchas veces traicionamos con lo primero. Si, a pesar del impulso o el sentimiento, prevalece el pensamiento… ésa es la esencia y la decisión a tomar.

Mi objetividad, precisamente, es la que me llevó a afiliarme a NOS. En este país ya no se puede mirar para otro lado. Hay que HACER, aunque esto signifique sacrificar algo de nosotros mismos. Seguiré pensando como pienso, diciendo lo que digo y escribiendo lo que escribo. ¿O se piensan que me afilié a Nos para ponerme el bozal que usa todo el mundo?

En Juan José Gómez Centurión veo, realmente, un sueño… y que desearía que este país esté a la altura de corresponder. ¿O acaso me van a decir que no sería un sueño que un Veterano de la Guerra de Malvinas sea presidente de nuestro país alguna vez? Tanto que muchos hablan de los Veteranos, ¿eh? ¿Por qué yo no me puedo jugar por un sueño? Veo en Juanjo a una persona honesta, pragmática, realmente veo a un militar con competencia en la materia (en el último debate presidencial, fue el único candidato que aportó nociones geopolíticas que Argentina deberá enfrentar dentro de quince o veinte años) y veo a un soldado profundamente patriota que en lugar de quedarse disfrutando en su casa se juega una batalla más por este país.

¿Por qué NOS? Porque claramente hoy es la más pura y coherente de todas las expresiones políticas en boga. Acá no hay otro compromiso más que “el rescate de Argentina” y la resistencia férrea al progresismo retrógrado cuyos tentáculos maléficos deciden el rumbo de casi todos los demás partidos políticos y que no pretende otra cosa que reducir este país a una fauna antropológica, absurda y demencial. ¿Por qué NOS? ¡Pues porque es lo único que tenemos!

Acá la cosa no se mide por si sos peronista o no, por si te gustan los radicales o no, por si sos liberal, conservador o del centro o del medio o si estás arriba o si estás abajo. ¡Al fin un partido político para aquél que no quiere vestirse de nada y solamente se pone la camiseta de este país porque entiende que ALGO TIENE QUE HACER POR ARGENTINA!

Y claro que tengo expectativas, ¡las de siempre! ¿Que adónde quiero llegar? Amigos, quiero llegar a mi casa después de un largo día de trabajo, agarrar una novela de Tolstoi y devorarla con la tranquilidad de que mientras hago eso… mi país no se está yendo al carajo. Cuántas veces me pongo a divagar con Goethe, por ejemplo, y me interrumpe el “complejo” de vivir en un país donde te vivís salvando de que te asalten, de que tu trabajo pende de un hilo, de que no alcanza la plata, de que todo aumenta, de que los falsos mapuches están masacrando argentinos en TU Patagonia, de que están matando niños antes de nacer, de que la Justicia es realmente un negocio criminal… El país yéndose al infierno, y el señorito leyendo… ¡Ni que yo estuviera salvado! Amigos, ya estoy grande… me encantaría ser Carlo Magno, pero hoy solamente me conformo con llegar a casa y disfrutar de mi mujer, mis libros, sentarme a escribir un cuento… sin todo el peso de esta realidad francamente odiosa.

Desde que Gómez Centurión entró en la arena vivo discutiendo con algunos renuentes (siempre los hay, claro). Me dicen: no, porque estuvo con Macri; no, porque se fue del macrismo; no, porque no se alió con fulano; no, porque se alió con los evangelistas; no, porque no está con los peronistas; no, porque es amigo de éste; no, porque aquél me dijo tal cosa… Yo ya no discuto más, pero… ahora digo una cosa: muchachos, es de los nuestros, es El Nuestro y, además, es lo ÚNICO que tenemos… Piensa y siente como nosotros, ¿qué tanto buscarle el pelo a la sopa, carajo?

¡Déjense de embromar de una vez… que hay algo mucho más importante que nuestras “impresiones” o “recelos” y eso tan importante es el futuro de este mismo país que se va a terminar de ir a la mierda si no nos dejamos de boludear!

Si fuera por mí, viviría encerrado en casa, con mis libros, la bruja, el gato, el Chessmaster, el cuento que empecé a borronear, la poesía que se me ocurrió… Pero la verdad es que eso poco que uno anhela para ser feliz está a punto de ser historia porque este país cada día está peor y porque una legión de degenerados ha venido a pretender cambiar nada más ni nada menos que nuestra propia percepción de la realidad. Dentro de poco, vamos a ser “1984…” y no es joda, si no NOS sumamos.

¿Qué hago, entonces, ‘objetivamente’ hablando? ¿Espero que alguien se meta dentro de mi casa y me destripe…? ¿O me sumo a NOS?

Yo, amigos… quisiera vivir más relajado, se los juro. Pero hoy me toca jugarme porque sean las generaciones futuras las que puedan hacerlo. Hoy me toca PELEAR.

Hoy me afilié a NOS.

Es un placer, y un lujo, y un sueño (que un Héroe de Malvinas sea presidente de Argentina). Gracias por tanta increíble paciencia y consideración (que no merezco) y gracias por haberme guardado este espacio.

La verdad es que acá, desde hoy, hay otro soldado.

La Plata: grupo “antifa” atacó un mitin partidario el “Día de la Memoria”


El 24 de Marzo no solo fue un día para “memoriosos” sino también para algunos violentos que no dudaron en traer al presente las peores mañas del pasado. En rigor, un grupo autodenominado como “antifa”, en la ciudad de La Plata, honró con creces el violento e intolerante accionar de sus “héroes” de antaño, es decir, los terroristas que provocaron que exista un Golpe de Estado en 1976.

Las víctimas, integrantes del partido Renacer, debieron permanecer encerradas durante el atropello. Los atacantes habrían mostrado credenciales de periodistas a la policía.
Carlos Pampillón, líder de Renacer

El hecho tuvo lugar en el Salón Mystica (un salón para eventos infantiles), en Diagonal 74 2645 de La Plata, que la agrupación Renacer contrató para realizar justamente el lanzamiento de campaña al tiempo que su líder, Carlos Gustavo Pampillón (Mar del Plata) también se propuso honrar, dada la fecha escogida, “a los héroes de la Guerra de Malvinas, de la Guerra Contra la Subversión y del Ataque a la Tablada”, tal sus propias palabras promocionales vertidas a través de redes sociales.

Pero pasado el mediodía, en momentos en que la gente comenzaba a llegar al mencionado local, resulta que se encontraron con el mismo absolutamente vandalizado con pintadas intimidatorias. No satisfechos con esto, a los pocos minutos de iniciada la jornada de Renacer, comenzó otro nivel de agresiones.

Según explicó Pilar Pérsico, una de las invitadas a participar del lanzamiento, “un grupo de diez encapuchados comenzaron a tirar piedras y a dar cadenazos” contra el edificio, el cual registró vidrios rotos a pesar de haber sido bajadas todas sus persianas. También resultaron dañadas las motocicletas que se encontraban en la vereda. Vale destacar que los dueños del local infantil donde se iba a desarrollar la actividad, ya habían sido intimidados por los «antifas» con varios días de antelación; posiblemente las pintadas se hayan realizado la noche anterior al acto de marras.

Según supieron narrar los damnificados «renaceristas», el grupo de violentos los habría estado esperando e, incluso -tal cual queda explicado en material gráfico aquí suscrito- habrían filmado el mismo momento de la agresión final, además de jactarse luego en redes sociales respecto del antidemocrático atropello perpetrado. No menos curioso resulta que algunos de los atacantes hayan presentado carnets de “periodistas” al momento de llegar la policía, quien exhortó a la suspensión del acto, nada menos, a fin de evitar daños mayores.

Entre los “periodistas” involucrados en el ataque destaca el nombre de Paola Álvarez, aunque no por prestigio alguno sino por haber sido reconocida, y fotografiada, entre la legión de violentos.

Por su parte, el líder de Renacer, Pampillón, de inmediato procuró poner paños fríos a toda esta traumática situación con un mensaje que transmitió a través de las redes sociales:

«NADIE ESCRACHE O AMENACE A NADIE. Nosotros no hacemos eso. Somos REPUBLICANOS. Somos los buenos. Somos los ATACADOS. Y esta vez la Historia será contada como corresponde. Somos un Partido Legal de Derecha Patriótica. Y nadie de nuestro Partido escracha, amenaza o amedrenta. IREMOS A LA JUSTICIA Y ACTUAREMOS COMO CORRESPONDE».

Muy femenina. La comunicadora Paola Álvarez filmando los destrozos que sus correligionarios «antifa» llevaban a cabo en La Plata.

En rigor, los apoderados del partido en la ciudad de La Plata, Marcelo Vega y José Espinoza, serán los responsables de llevar a la justicia tamaño antidemocrático atropello acaecido en la capital de la provincia de Buenos Aires y sobre el cual sorprende el silencio de los medios de comunicación como de prácticamente todo el arco político, quizá no enterados de dicha tropelía por la censura autoimpuesta de los primeros nada menos que en una fecha… donde supuestamente ellos mismos deberían celebrar «la libertad» que, por lo visto, no están dispuestos a tolerar en los demás.

Por su parte, los congregados para el lanzamiento de Renacer, por la policía misma aconsejados a interrumpir el acto, lo hicieron igual, afuera… de modo improvisado y realmente mucho más ilustrativo de los tiempos que toca vivir al ciudadano argentino, tal cual se consiga a continuación:


Terrorismo sí; ¡ortografía NO! Así se ufanaron, en las redes, los «antifas» respecto de los daños ocasionados.

Guardia Urbana rosarina, ¿héroes o villanos?


Escribe: David Rey

El hecho tuvo lugar en una transitada esquina del macrocentro rosarino.  Era la una de la mañana del incipiente día lunes 15 de febrero. Desde las cercanías, era posible advertir que un griterío provenía… desde ahí nomás. Más precisamente, se trataba de dos masculinos que estarían agarrándose a trompadas. Y fue entonces que, como enviados del Cielo, llegaron ellos: los salvadores.

Pasaron frente de nosotros dentro de una de las rimbombantes camionetas de la Guardia Urbana Municipal (GUM). Eran cuatro; entre ellos, una mujer nos amonestó con una mirada grave, despectiva. Llevaban puestas las correspondientes boinas púrpuras y los asfixiantes barbijos. Se encontraron con lo inevitable de advertir, es decir, la trifulca a pocos metros. Con notable impasividad, nuestros héroes se dirigieron hacia ellos y estacionaron en la esquina.

Entonces pudimos escuchar los gritos de uno de los contendientes:

«¡Eh, eh…! ¡Miren…! ¡Me está pegando…!». El joven que esto profería vestía a lo rapero: pantalones y remera anchos, y la infaltable gorra sellada en la cabeza. Alguien notó que le faltaba una zapatilla, la habría perdido en la reyerta.

El otro contendiente (un tipo común y corriente de alrededor de 30 años), entonces, se acercó a la camioneta de la GUM. Se le escuchó con claridad:

«Se está haciendo el boludo, ahora… pero recién me quiso robar». Al tiempo que esto decía, llamaba por teléfono, quizá al 911.

No hacía falta ahondar demasiado para saber que, pues, se trataba de una persona que había logrado reducir justamente a la persona que había pretendido robarle… con tanta pero tanta fortuna que justo llegaron en su auxilio nada más ni nada menos que “The Expendables” de la GUM, y en su hollywoodense “transformer” ultra ploteado.

Listo. Asunto resuelto. Ya toman cartas en el asunto los repentinos superhéroes.

Pero no… Los contendientes seguían a los gritos (ya no se les entendía nada) y ellos ahí, inanimados aún. A tal punto que me vi en la visceral obligación de proferir:

«¡Pero estos cuatro pelotudos… qué carajo hacen que no se bajan de la chata!».

Es que era ya lo más básico y elemental que uno podía esperar, en tales circunstancias. Que nuestros héroes con boina, pues, activen algún protocolo de acción, ¿no? Ya sea… llamar al Comando Radioeléctrico, calmar a la víctima, contener al ganso con gorrita en plena noche, anotar datos, tranquilizar a los curiosos, hacer lo propio para que la situación no pase a mayores, encontrarle la zapatilla al mencho, ¡ponerse a bailar en el medio de la calle, leerle el tarot a los sujetos en disputa! ¡Qué tanto… eran cuatro y sólo dos los civiles implicados! ¡Asunto recontra resuelto!

De hecho, esos cuatro jugosos sueldos municipales… no sólo que nunca se apearon de la pretendida Hummer para tratar de contener de la forma que sea la singular situación con la que se encontraron, sino que…

A ver, lector. Espere. ¿Está usted sentado? Si no, por favor… tome asiento. Yo sé por qué se lo digo.

Señor lector, otra pregunta: ¿qué es LO ÚLTIMO que usted considera que los Halcones Galácticos de la GUM tendrían que haber hecho en ese preciso momento? ¿Qué es lo que cualquier persona llamada al servicio de la comunidad NO HARÍA BAJO NINGÚN PUNTO DE VISTA en tal situación?

Así es, usted mismo lo adivinó. Pusieron primera a la Batichata… y se fueron. SE FUERON.

Aunque usted no lo crea… se fueron. ¡Por más increíble que parezca se fueron! Se fueron y dejaron sola a la víctima del robo como a su eventual victimario hip-hopero mientras estos aún se debatían entre insultos y demás amenazas. De modo que si fuera por el “grupo de elite” municipal, la víctima podría haber seguido golpeando a su victimario hasta matarlo… o el segundo podría haberlo ultimado de un puntazo, un tiro, el culo de una botella. ¡Ni que hablar de que algún caco en moto llegara en defensa de su congénere!

«¡Está bien, flaco… ya está, ya me mandé la cagada!», le decía el delincuente. «Ahora devolveme la zapatilla». Por más increíble que esto parezca, ahora el choro lo acusaba de ladrón a su propia víctima.

Cuando llegó la policía motorizada, nosotros tuvimos que indicarle dónde estaba ocurriendo el hecho. «¡Pa’l otro lado!». Y ahora sí, asunto resuelto… pero de verdad. La víctima terminó yendo a hacer la denuncia en una de las motocicletas que arribaron como langostas mientras que al Kevin lo requisaban con las manos contra la pared.

Claro que antes de escribir estas líneas procuré informarme lo máximo posible respecto de cuál demonios es la función de los “marines” de la GUM, precisamente, cuando ocurre una situación de la descrita naturaleza. Todos, absolutamente todos, abren grandes la boca y los ojos cuando les digo que “no sólo que no se bajaron de la chata… ¡sino que además se fueron!”.

Un policía amigo al que le consulté, tras echarse a reír, me confió:

«Son unos completos inútiles. No sabés el lío que armaron en su momento para poder tener las lucecitas, en la camioneta, como nosotros… y resulta que se disparan cuando tienen que hacer algo en un ilícito. Está bien que ellos son civiles y no pueden reducir a nadie… pero ante una situación como la que vos me contás, ya sea por moral o sentido común, te tenés que quedar… aunque sea hasta que venga la cana”.

Lo cierto es que, como explica el sitio ON24, “la Guardia Urbana Municipal fue creada en el año 2004 con el objetivo de promover entre los rosarinos mejores condiciones de seguridad, control y convivencia en la vía pública (…) sus funciones son asistir a lugares de afluencia de público para ordenar, prevenir disturbios y mantener condiciones de convivencia, y vigilar los espacios públicos atendiendo a las características particulares de cada zona con el fin de disuadir posibles conflictos”. También precisa el site rosarino que “frente a la comisión de un hecho ilícito, dar inmediato aviso a las autoridades pertinentes o requerir auxilio de la fuerza pública”.

El singular hecho que acabo de contarles no puede ser más ilustrativo respecto de la “postura” o el “nivel de compromiso” de la Municipalidad de Rosario en lo que concierne a la contención de la ola demencial de inseguridad que precisamente adolece esta ciudad, con días donde los asesinatos se cuentan de a tres o de a cuatro, donde las balaceras y los tiroteos ya forman parte del paisaje (no hay una estadística de cuántos por día… o por hora) y donde el vecino está realmente desamparado, tal como la GUM dejó a aquel a quien acaban de robarle.

Si la Guardia Urbana Municipal no es la “mano” del intendente en la calle, entonces, ¿para qué están? ¿Para qué sirven? ¿Para qué se las pasan “paseando” todo el día? ¿Para qué diablos se le está pagando a esa gente a la que evidentemente no se le podría conferir ni la responsabilidad de pasear un caniche? ¿Quién los puso ahí, en base a qué consideraciones, aptitudes o habilidades? ¿Quién nos garantiza que esas malas personas –tal el hecho aquí descrito- no sean ñoquis, coimeros, dealers o criminales? ¡Dejaron a un rosarino que les paga el sueldo con sus impuestos a la buena de Dios!

Todas las anteriores gestiones municipales para combatir la inseguridad en Rosario no hicieron más que llenar de familiares el Palacio de los Leones o cuanta oficina provincial exista, y ahí los tenés a algunos… jugando al solitario en la computadora cada vez que tenés que hacer un trámite (¿O alguien piensa que estoy mintiendo?). Claro que si son vagos, inútiles o delincuentes “los de arriba”, ¿qué se puede esperar, entonces, de los de abajo? Y justamente acá es donde la inseguridad en Rosario tiene su naciente, su raíz gorda y rugosa. En la falta de ejemplo… o, mejor dicho, en el «ejemplo» mismo.

Es que sin el peso del EJEMPLO que solamente la figura del intendente o la intendencia pueda afirmar, Rosario seguirá a merced de los maleantes como todos estos años aciagos para la ciudad. Mientras todo se convertía en México o Medellín, acá ponían inútiles (hijos, sobrinos, nietos, primos, esposas, exesposas, amantes, maridos…) en cargos públicos a cobrar sueldos de gerentes.

Es verdad que el intendente Javkin trajo algo de frescura a Rosario, aunque sólo porque su victoria electoral pareció en un principio despejar el panorama de tanto parásito socialista enquistado desde siempre. El caso es que al hombre hoy parece que le faltan “las pelotas” que en esta ciudad hacen falta ya no tanto para enfrentar al delincuente sino, al menos, para no dejar solo al vecino, en medio de la nada, tal como hicieron los Boy Scout de la GUM la noche que yo mismo presencié.

Realmente hace falta y yo deseo para Rosario una fuerza, como la Guardia Urbana, aunque compuesta por hombres y mujeres cuyos compromiso y vocación de servicio sean el espejo donde se mire el vecino y cuya sola mención sea el primer desaliento que encuentren los delincuentes, los vagos y tantos más: «Tiene una boina y un escudo… porque no es como nosotros».

Demás está decir que el primer efectivo de la GUM es el intendente de Rosario. Ahí empieza el ejemplo… y ahí empieza todo lo que Rosario necesita para salir adelante.

Chocobar, por fin hablará la justicia


Escribe: Leonardo Pérez Videla (*)

Una vez más, se cierne en la opinión pública impresionantes miradas extremas y disonantes respecto a la solución que debe recaer sobre el caso “Chocobar”, es que la expresión de un sector, tan elocuente como preocupante recepta una inconmovible y contundente sentencia anticipada en cabeza del agente público, que se ordena bajo la teoría del “homicidio agravado por el abuso de autoridad”, analogándolo a los más aberrantes criminales de nuestra historia, instrumentalizándolo como muestra de resabios del exceso, la desmesura, y el autoritarismo policial setentista, para él, el patíbulo; y, por otro, aquellos que defienden, aprueban y resaltan el despliegue de las acciones de “el policía”, como emulación de una gesta cuasi heroica, un hito o peñón fundacional, enrolado dentro de aquellas epopeyas que enmarcan el inicio de “la ingente, necesaria, legítima y justa lucha contra la inseguridad”, para él, el bronce.  

Sobre una de las miradas, descansa el asesino impiadoso, que actuó por un impulso desmedido, al que sólo le cabe su lapidación junto al sistema policial que lo formó. Sobre la otra, la que exalta al héroe y servidor público que como tal resulta intocable, un hombre que advirtiendo que debía cumplir con su deber en una situación de extrema gravedad y ante la necesidad de ofrendar defensa y protección de la persona, sus intereses y los de terceros, emprende un despliegue de acciones urgentes, controladas, evaluadas y de riesgo, signadas bajo la absoluta seguridad de que las mismas estaban regidas por el dominio de su formación técnica, su pericia, su experiencia, tendiendo en definitiva a que su resultado, sea una clara demostración o significancia del más ajustado apego del llamado al cumplimiento del deber.

Tanto su criminalización mediática, como su absolución mediática anticipada, lo colocan contra un inconmovible muro cercano a la ceguera, alejado del gobierno de la razón, que priva a los acontecimientos de la ofrenda de un análisis más profundo que en definitiva señale el inicio de un camino de posible conciliación entre estos dos extremos irracionales y antagónicos. Posición sin dudas más prudente y técnica, que pasional, que se erige cómo única línea de pensamiento de algunos que todavía aspiramos a que la inesperada y lamentable pérdida de una vida no sea con tanta liviandad inmisericordemente capitalizada como botín de guerra político partidario para los sectores que se lo pugnan.

«Tanto su criminalización mediática, como su absolución mediática anticipada, lo colocan contra un inconmovible muro cercano a la ceguera, alejado del gobierno de la razón».

Entonces, puede ser el momento de analizar con la profundidad científica y profesional más correcta, cuál es el grado de real preparación de las fuerzas de seguridad, del entrenamiento que reciben los cuerpos generales y especiales, de la provisión de insumos materiales y tecnológicos, de cuales son los sistemas de capacitación, seguimiento y control con que se los asiste.

Saber respecto a la frecuencia de capacitación, perfeccionamiento, entrenamientos de tiro de precisión, estado de uso y conservación de armas, variedad de las mismas, utilización de armamento no letal, seguimiento y control respecto al estado “psico-físico-emocional” del personal, etc., sin dudas aportará elementos objetivos para determinar por lo menos cómo se encuentran prestando servicios los miembros de nuestras fuerzas de seguridad.

Henos aquí una vez más ante la imperiosa necesidad de que sea la justicia quien, alejada del peso de estas pasiones y presiones, tenga la última palabra, serán esos tres jueces de la Nación quienes tendrán la responsabilidad de resolver el conflicto, con seguridad el fallo no será definitivo, y lo más sano y republicano es que sea revisado por las instancias superiores.

En el medio, la deslegitimación de las instituciones públicas, entre las que se encuentra este poder, torna todo más difícil y complejo, pocas o tal vez ninguna voz se llamó al silencio ante la ausencia de datos e información concreta, sino todo lo contrario, el sector político dividido volcó su postura precipitadamente agrandando la grieta, adoptando visiones intransigentes que poco suman, especulando con  que a futuro obtengan una respuesta electoral positiva por haber endemoniado unos, y laureado otros, al hoy acusado, sinceramente una locura.

Es la justicia la que en estos momentos se debate sus horas más álgidas, es la justicia frente a los gobiernos, es la justicia frente a la sociedad, sociedad que la considera el último refugio, la última posibilidad de auxilio.

Será en un debate oral y público, donde tres magistrados oirán la acusación, valorarán las pruebas sustanciadas en las audiencias, que comprenderán  declaraciones de la víctima del robo de su cámara fotográfica, de testigos oculares, de peritos y expertos que volcarán todos sus conocimientos técnicos para explicarles a las partes, al público y al tribunal el porqué de sus conclusiones respecto a alguna particularidad del hecho como auxiliares de la justicia (como por ejemplo, si el/los disparos letal/es fueron dirigidos al piso, y si lo fue en forma intencional o accidental y bajo qué circunstancias concomitantes, etc.), incluso si así lo desea, se oirá al imputado.

Finalmente, llegará la hora de que el acontecimiento histórico sea reconstruido, en la sentencia intentarán plasmar con la mayor aproximación técnica posible la verdad jurídico objetiva de lo acontecido, concluyendo que es justo condenar o absolver…

Resalto, entonces, el inconmensurable valor asignado a la justicia y a sus representantes, los jueces y los acusadores públicos, exaltando la trascendente importancia que tendrá para su legitimación, ir reduciendo paulatinamente el estado de duda o desconfianza que se ha instalado sobre su independencia, sobre su falta de preparación, sobre su falta de formación integral, sobre su actitud lábil o especulativa hacia los sectores de poder de turno.

Será eterna la intención del poder político y económico de lograr obtener su sumisión. Es hora de revalidar títulos, la pregunta es cómo resistir a esos embates, exhibirse fuera de la grieta puede ser una oportunidad.

Se ha dicho que el ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, la búsqueda de la verdad jurídica objetiva, en la resolución del caso “Chocobar”, implicará obligadamente que obren resolviendo con imparcialidad, tranquilidad, sabiduría y sentido común, a lo que asumiendo una visión absolutamente personal, agrego “con el corazón”(con el permiso de recurrir al genio del autor francés), porque no hay nadie que no vea bien si no es con el corazón, porque lo esencial seguirá siendo siempre invisible a nuestros ojos, y el absurdo y abusivo apego a la ley escrita en algún caso, puede dar como resultado la más profunda de las injusticias… 

(*) Abogado – Mendoza.

Thanks, Mr. President

By David Rey

Look at that photo: the «macho» and «misogynist» president. Poor America without Trump… and poor all the West.

Thank you, President Trump, for fighting for our values, our history, and our freedom.

Thank you for having put America «again» in that place of reference where it should be.

Thank you for being on the side of the good people, hardworking people and everyone are full of healthy hopes deep inside.

Thank you for having spoken our language, beyond English. Thank you for being an extraordinary spokesperson of the magnificent people that you represent, beyond the United States.

You have been attacked long before the first day and from all latitudes, they knew they could not play with that man. There are few people of their word in the world. You have been accused of everything, they have predicted the worst of the worst for America and the world, and you have been the only president who has not «invented» a war in such a long time.

Thank you, Mr. President, for having opened our eyes regarding so many «prophets» of «freedom» and the «free market» who did not hesitate for a second to side with those disgusting oppressors of freedom that they claimed to despise. Carlos Alberto Montaner, Andrés Oppenheimer … among many others paid scoundrels whose moral and intellectual capacity have been reduced to the grotesque spectacle of an intoxicated juggler. The Castros, Maduro, Correa and the Kirchners thank them orgasmically for their services.

Thank you, Mr. President, for your simplicity and transparency. You never needed to be a person other than yourself, the man the Americans chose to «make America great again» with the strength of an honest worker sweeping away the sleepy stench of the big cities.

Thank you for having been the people, countryside, workshop, effort, dawn and fatigue … something unbearable to see for the late-night and drug-addicted pack.

Thank you for showing us that social «networks» can also be the cursed web where we can get trapped; thank you for teaching us that our own convictions are the true engine that makes the world more prosperous and happy.

Thank you for having been hope … You have been a gift that perhaps the West did not deserve or did not expect.

Thank you for being … what you really are and will continue to be, Mr. President.

Perhaps you were born knowing precisely that the best legacy that exists is that fight that was never stopped.

Thanks to you Mr. President, we have a legacy to spare. This fight, far from ending, has just begun.

Long live President Donald Trump!
Long live the United States of America!
Long live Western values, strong as ever and on top of the world, forever!


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