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¿Por qué me afilié a NOS?


Escribe: David Rey

Llegó el día, pues.

Tras mucho pensar, entendí que en Argentina sencillamente ya no se puede permanecer al margen. Sería, para mí (tanto como ciudadano como periodista), una cosa grandiosa prescindir de la política y de la participación dentro de la misma… pero el caso es que las personas que así pensamos terminamos siendo los conejillos de indias precisamente de aquella maldita gente que tanto odiamos: los políticos.

Pero hace bastante ya que vengo sosteniendo, e insistiendo, con que por más increíble que parezca, en Argentina hay una opción, y que además esa opción es un lujo. Tanto, pero tanto vengo insistiendo con eso… que finalmente he decidido DAR EL EJEMPLO con aquello que tanto he pregonado. Hoy me afilié a NOS, el partido político que lidera Juan José Gómez Centurión.

¿Qué por qué no lo hice antes…? ¿Qué dónde quedó mi “objetividad”? ¿Que qué le viste a Gómez Centurión? ¡Por qué NOS! ¿Que adónde querés llegar?

No lo hice antes porque me conozco… y sé que para las cosas importantes hay que dejar que el impulso fluya, como un río, sin que se vea alterada la convicción, la cual muchas veces traicionamos con lo primero. Si, a pesar del impulso o el sentimiento, prevalece el pensamiento… ésa es la esencia y la decisión a tomar.

Mi objetividad, precisamente, es la que me llevó a afiliarme a NOS. En este país ya no se puede mirar para otro lado. Hay que HACER, aunque esto signifique sacrificar algo de nosotros mismos. Seguiré pensando como pienso, diciendo lo que digo y escribiendo lo que escribo. ¿O se piensan que me afilié a Nos para ponerme el bozal que usa todo el mundo?

En Juan José Gómez Centurión veo, realmente, un sueño… y que desearía que este país esté a la altura de corresponder. ¿O acaso me van a decir que no sería un sueño que un Veterano de la Guerra de Malvinas sea presidente de nuestro país alguna vez? Tanto que muchos hablan de los Veteranos, ¿eh? ¿Por qué yo no me puedo jugar por un sueño? Veo en Juanjo a una persona honesta, pragmática, realmente veo a un militar con competencia en la materia (en el último debate presidencial, fue el único candidato que aportó nociones geopolíticas que Argentina deberá enfrentar dentro de quince o veinte años) y veo a un soldado profundamente patriota que en lugar de quedarse disfrutando en su casa se juega una batalla más por este país.

¿Por qué NOS? Porque claramente hoy es la más pura y coherente de todas las expresiones políticas en boga. Acá no hay otro compromiso más que “el rescate de Argentina” y la resistencia férrea al progresismo retrógrado cuyos tentáculos maléficos deciden el rumbo de casi todos los demás partidos políticos y que no pretende otra cosa que reducir este país a una fauna antropológica, absurda y demencial. ¿Por qué NOS? ¡Pues porque es lo único que tenemos!

Acá la cosa no se mide por si sos peronista o no, por si te gustan los radicales o no, por si sos liberal, conservador o del centro o del medio o si estás arriba o si estás abajo. ¡Al fin un partido político para aquél que no quiere vestirse de nada y solamente se pone la camiseta de este país porque entiende que ALGO TIENE QUE HACER POR ARGENTINA!

Y claro que tengo expectativas, ¡las de siempre! ¿Que adónde quiero llegar? Amigos, quiero llegar a mi casa después de un largo día de trabajo, agarrar una novela de Tolstoi y devorarla con la tranquilidad de que mientras hago eso… mi país no se está yendo al carajo. Cuántas veces me pongo a divagar con Goethe, por ejemplo, y me interrumpe el “complejo” de vivir en un país donde te vivís salvando de que te asalten, de que tu trabajo pende de un hilo, de que no alcanza la plata, de que todo aumenta, de que los falsos mapuches están masacrando argentinos en TU Patagonia, de que están matando niños antes de nacer, de que la Justicia es realmente un negocio criminal… El país yéndose al infierno, y el señorito leyendo… ¡Ni que yo estuviera salvado! Amigos, ya estoy grande… me encantaría ser Carlo Magno, pero hoy solamente me conformo con llegar a casa y disfrutar de mi mujer, mis libros, sentarme a escribir un cuento… sin todo el peso de esta realidad francamente odiosa.

Desde que Gómez Centurión entró en la arena vivo discutiendo con algunos renuentes (siempre los hay, claro). Me dicen: no, porque estuvo con Macri; no, porque se fue del macrismo; no, porque no se alió con fulano; no, porque se alió con los evangelistas; no, porque no está con los peronistas; no, porque es amigo de éste; no, porque aquél me dijo tal cosa… Yo ya no discuto más, pero… ahora digo una cosa: muchachos, es de los nuestros, es El Nuestro y, además, es lo ÚNICO que tenemos… Piensa y siente como nosotros, ¿qué tanto buscarle el pelo a la sopa, carajo?

¡Déjense de embromar de una vez… que hay algo mucho más importante que nuestras “impresiones” o “recelos” y eso tan importante es el futuro de este mismo país que se va a terminar de ir a la mierda si no nos dejamos de boludear!

Si fuera por mí, viviría encerrado en casa, con mis libros, la bruja, el gato, el Chessmaster, el cuento que empecé a borronear, la poesía que se me ocurrió… Pero la verdad es que eso poco que uno anhela para ser feliz está a punto de ser historia porque este país cada día está peor y porque una legión de degenerados ha venido a pretender cambiar nada más ni nada menos que nuestra propia percepción de la realidad. Dentro de poco, vamos a ser “1984…” y no es joda, si no NOS sumamos.

¿Qué hago, entonces, ‘objetivamente’ hablando? ¿Espero que alguien se meta dentro de mi casa y me destripe…? ¿O me sumo a NOS?

Yo, amigos… quisiera vivir más relajado, se los juro. Pero hoy me toca jugarme porque sean las generaciones futuras las que puedan hacerlo. Hoy me toca PELEAR.

Hoy me afilié a NOS.

Es un placer, y un lujo, y un sueño (que un Héroe de Malvinas sea presidente de Argentina). Gracias por tanta increíble paciencia y consideración (que no merezco) y gracias por haberme guardado este espacio.

La verdad es que acá, desde hoy, hay otro soldado.

La Plata: grupo “antifa” atacó un mitin partidario el “Día de la Memoria”


El 24 de Marzo no solo fue un día para “memoriosos” sino también para algunos violentos que no dudaron en traer al presente las peores mañas del pasado. En rigor, un grupo autodenominado como “antifa”, en la ciudad de La Plata, honró con creces el violento e intolerante accionar de sus “héroes” de antaño, es decir, los terroristas que provocaron que exista un Golpe de Estado en 1976.

Las víctimas, integrantes del partido Renacer, debieron permanecer encerradas durante el atropello. Los atacantes habrían mostrado credenciales de periodistas a la policía.
Carlos Pampillón, líder de Renacer

El hecho tuvo lugar en el Salón Mystica (un salón para eventos infantiles), en Diagonal 74 2645 de La Plata, que la agrupación Renacer contrató para realizar justamente el lanzamiento de campaña al tiempo que su líder, Carlos Gustavo Pampillón (Mar del Plata) también se propuso honrar, dada la fecha escogida, “a los héroes de la Guerra de Malvinas, de la Guerra Contra la Subversión y del Ataque a la Tablada”, tal sus propias palabras promocionales vertidas a través de redes sociales.

Pero pasado el mediodía, en momentos en que la gente comenzaba a llegar al mencionado local, resulta que se encontraron con el mismo absolutamente vandalizado con pintadas intimidatorias. No satisfechos con esto, a los pocos minutos de iniciada la jornada de Renacer, comenzó otro nivel de agresiones.

Según explicó Pilar Pérsico, una de las invitadas a participar del lanzamiento, “un grupo de diez encapuchados comenzaron a tirar piedras y a dar cadenazos” contra el edificio, el cual registró vidrios rotos a pesar de haber sido bajadas todas sus persianas. También resultaron dañadas las motocicletas que se encontraban en la vereda. Vale destacar que los dueños del local infantil donde se iba a desarrollar la actividad, ya habían sido intimidados por los «antifas» con varios días de antelación; posiblemente las pintadas se hayan realizado la noche anterior al acto de marras.

Según supieron narrar los damnificados «renaceristas», el grupo de violentos los habría estado esperando e, incluso -tal cual queda explicado en material gráfico aquí suscrito- habrían filmado el mismo momento de la agresión final, además de jactarse luego en redes sociales respecto del antidemocrático atropello perpetrado. No menos curioso resulta que algunos de los atacantes hayan presentado carnets de “periodistas” al momento de llegar la policía, quien exhortó a la suspensión del acto, nada menos, a fin de evitar daños mayores.

Entre los “periodistas” involucrados en el ataque destaca el nombre de Paola Álvarez, aunque no por prestigio alguno sino por haber sido reconocida, y fotografiada, entre la legión de violentos.

Por su parte, el líder de Renacer, Pampillón, de inmediato procuró poner paños fríos a toda esta traumática situación con un mensaje que transmitió a través de las redes sociales:

«NADIE ESCRACHE O AMENACE A NADIE. Nosotros no hacemos eso. Somos REPUBLICANOS. Somos los buenos. Somos los ATACADOS. Y esta vez la Historia será contada como corresponde. Somos un Partido Legal de Derecha Patriótica. Y nadie de nuestro Partido escracha, amenaza o amedrenta. IREMOS A LA JUSTICIA Y ACTUAREMOS COMO CORRESPONDE».

Muy femenina. La comunicadora Paola Álvarez filmando los destrozos que sus correligionarios «antifa» llevaban a cabo en La Plata.

En rigor, los apoderados del partido en la ciudad de La Plata, Marcelo Vega y José Espinoza, serán los responsables de llevar a la justicia tamaño antidemocrático atropello acaecido en la capital de la provincia de Buenos Aires y sobre el cual sorprende el silencio de los medios de comunicación como de prácticamente todo el arco político, quizá no enterados de dicha tropelía por la censura autoimpuesta de los primeros nada menos que en una fecha… donde supuestamente ellos mismos deberían celebrar «la libertad» que, por lo visto, no están dispuestos a tolerar en los demás.

Por su parte, los congregados para el lanzamiento de Renacer, por la policía misma aconsejados a interrumpir el acto, lo hicieron igual, afuera… de modo improvisado y realmente mucho más ilustrativo de los tiempos que toca vivir al ciudadano argentino, tal cual se consiga a continuación:


Terrorismo sí; ¡ortografía NO! Así se ufanaron, en las redes, los «antifas» respecto de los daños ocasionados.

Guardia Urbana rosarina, ¿héroes o villanos?


Escribe: David Rey

El hecho tuvo lugar en una transitada esquina del macrocentro rosarino.  Era la una de la mañana del incipiente día lunes 15 de febrero. Desde las cercanías, era posible advertir que un griterío provenía… desde ahí nomás. Más precisamente, se trataba de dos masculinos que estarían agarrándose a trompadas. Y fue entonces que, como enviados del Cielo, llegaron ellos: los salvadores.

Pasaron frente de nosotros dentro de una de las rimbombantes camionetas de la Guardia Urbana Municipal (GUM). Eran cuatro; entre ellos, una mujer nos amonestó con una mirada grave, despectiva. Llevaban puestas las correspondientes boinas púrpuras y los asfixiantes barbijos. Se encontraron con lo inevitable de advertir, es decir, la trifulca a pocos metros. Con notable impasividad, nuestros héroes se dirigieron hacia ellos y estacionaron en la esquina.

Entonces pudimos escuchar los gritos de uno de los contendientes:

«¡Eh, eh…! ¡Miren…! ¡Me está pegando…!». El joven que esto profería vestía a lo rapero: pantalones y remera anchos, y la infaltable gorra sellada en la cabeza. Alguien notó que le faltaba una zapatilla, la habría perdido en la reyerta.

El otro contendiente (un tipo común y corriente de alrededor de 30 años), entonces, se acercó a la camioneta de la GUM. Se le escuchó con claridad:

«Se está haciendo el boludo, ahora… pero recién me quiso robar». Al tiempo que esto decía, llamaba por teléfono, quizá al 911.

No hacía falta ahondar demasiado para saber que, pues, se trataba de una persona que había logrado reducir justamente a la persona que había pretendido robarle… con tanta pero tanta fortuna que justo llegaron en su auxilio nada más ni nada menos que “The Expendables” de la GUM, y en su hollywoodense “transformer” ultra ploteado.

Listo. Asunto resuelto. Ya toman cartas en el asunto los repentinos superhéroes.

Pero no… Los contendientes seguían a los gritos (ya no se les entendía nada) y ellos ahí, inanimados aún. A tal punto que me vi en la visceral obligación de proferir:

«¡Pero estos cuatro pelotudos… qué carajo hacen que no se bajan de la chata!».

Es que era ya lo más básico y elemental que uno podía esperar, en tales circunstancias. Que nuestros héroes con boina, pues, activen algún protocolo de acción, ¿no? Ya sea… llamar al Comando Radioeléctrico, calmar a la víctima, contener al ganso con gorrita en plena noche, anotar datos, tranquilizar a los curiosos, hacer lo propio para que la situación no pase a mayores, encontrarle la zapatilla al mencho, ¡ponerse a bailar en el medio de la calle, leerle el tarot a los sujetos en disputa! ¡Qué tanto… eran cuatro y sólo dos los civiles implicados! ¡Asunto recontra resuelto!

De hecho, esos cuatro jugosos sueldos municipales… no sólo que nunca se apearon de la pretendida Hummer para tratar de contener de la forma que sea la singular situación con la que se encontraron, sino que…

A ver, lector. Espere. ¿Está usted sentado? Si no, por favor… tome asiento. Yo sé por qué se lo digo.

Señor lector, otra pregunta: ¿qué es LO ÚLTIMO que usted considera que los Halcones Galácticos de la GUM tendrían que haber hecho en ese preciso momento? ¿Qué es lo que cualquier persona llamada al servicio de la comunidad NO HARÍA BAJO NINGÚN PUNTO DE VISTA en tal situación?

Así es, usted mismo lo adivinó. Pusieron primera a la Batichata… y se fueron. SE FUERON.

Aunque usted no lo crea… se fueron. ¡Por más increíble que parezca se fueron! Se fueron y dejaron sola a la víctima del robo como a su eventual victimario hip-hopero mientras estos aún se debatían entre insultos y demás amenazas. De modo que si fuera por el “grupo de elite” municipal, la víctima podría haber seguido golpeando a su victimario hasta matarlo… o el segundo podría haberlo ultimado de un puntazo, un tiro, el culo de una botella. ¡Ni que hablar de que algún caco en moto llegara en defensa de su congénere!

«¡Está bien, flaco… ya está, ya me mandé la cagada!», le decía el delincuente. «Ahora devolveme la zapatilla». Por más increíble que esto parezca, ahora el choro lo acusaba de ladrón a su propia víctima.

Cuando llegó la policía motorizada, nosotros tuvimos que indicarle dónde estaba ocurriendo el hecho. «¡Pa’l otro lado!». Y ahora sí, asunto resuelto… pero de verdad. La víctima terminó yendo a hacer la denuncia en una de las motocicletas que arribaron como langostas mientras que al Kevin lo requisaban con las manos contra la pared.

Claro que antes de escribir estas líneas procuré informarme lo máximo posible respecto de cuál demonios es la función de los “marines” de la GUM, precisamente, cuando ocurre una situación de la descrita naturaleza. Todos, absolutamente todos, abren grandes la boca y los ojos cuando les digo que “no sólo que no se bajaron de la chata… ¡sino que además se fueron!”.

Un policía amigo al que le consulté, tras echarse a reír, me confió:

«Son unos completos inútiles. No sabés el lío que armaron en su momento para poder tener las lucecitas, en la camioneta, como nosotros… y resulta que se disparan cuando tienen que hacer algo en un ilícito. Está bien que ellos son civiles y no pueden reducir a nadie… pero ante una situación como la que vos me contás, ya sea por moral o sentido común, te tenés que quedar… aunque sea hasta que venga la cana”.

Lo cierto es que, como explica el sitio ON24, “la Guardia Urbana Municipal fue creada en el año 2004 con el objetivo de promover entre los rosarinos mejores condiciones de seguridad, control y convivencia en la vía pública (…) sus funciones son asistir a lugares de afluencia de público para ordenar, prevenir disturbios y mantener condiciones de convivencia, y vigilar los espacios públicos atendiendo a las características particulares de cada zona con el fin de disuadir posibles conflictos”. También precisa el site rosarino que “frente a la comisión de un hecho ilícito, dar inmediato aviso a las autoridades pertinentes o requerir auxilio de la fuerza pública”.

El singular hecho que acabo de contarles no puede ser más ilustrativo respecto de la “postura” o el “nivel de compromiso” de la Municipalidad de Rosario en lo que concierne a la contención de la ola demencial de inseguridad que precisamente adolece esta ciudad, con días donde los asesinatos se cuentan de a tres o de a cuatro, donde las balaceras y los tiroteos ya forman parte del paisaje (no hay una estadística de cuántos por día… o por hora) y donde el vecino está realmente desamparado, tal como la GUM dejó a aquel a quien acaban de robarle.

Si la Guardia Urbana Municipal no es la “mano” del intendente en la calle, entonces, ¿para qué están? ¿Para qué sirven? ¿Para qué se las pasan “paseando” todo el día? ¿Para qué diablos se le está pagando a esa gente a la que evidentemente no se le podría conferir ni la responsabilidad de pasear un caniche? ¿Quién los puso ahí, en base a qué consideraciones, aptitudes o habilidades? ¿Quién nos garantiza que esas malas personas –tal el hecho aquí descrito- no sean ñoquis, coimeros, dealers o criminales? ¡Dejaron a un rosarino que les paga el sueldo con sus impuestos a la buena de Dios!

Todas las anteriores gestiones municipales para combatir la inseguridad en Rosario no hicieron más que llenar de familiares el Palacio de los Leones o cuanta oficina provincial exista, y ahí los tenés a algunos… jugando al solitario en la computadora cada vez que tenés que hacer un trámite (¿O alguien piensa que estoy mintiendo?). Claro que si son vagos, inútiles o delincuentes “los de arriba”, ¿qué se puede esperar, entonces, de los de abajo? Y justamente acá es donde la inseguridad en Rosario tiene su naciente, su raíz gorda y rugosa. En la falta de ejemplo… o, mejor dicho, en el «ejemplo» mismo.

Es que sin el peso del EJEMPLO que solamente la figura del intendente o la intendencia pueda afirmar, Rosario seguirá a merced de los maleantes como todos estos años aciagos para la ciudad. Mientras todo se convertía en México o Medellín, acá ponían inútiles (hijos, sobrinos, nietos, primos, esposas, exesposas, amantes, maridos…) en cargos públicos a cobrar sueldos de gerentes.

Es verdad que el intendente Javkin trajo algo de frescura a Rosario, aunque sólo porque su victoria electoral pareció en un principio despejar el panorama de tanto parásito socialista enquistado desde siempre. El caso es que al hombre hoy parece que le faltan “las pelotas” que en esta ciudad hacen falta ya no tanto para enfrentar al delincuente sino, al menos, para no dejar solo al vecino, en medio de la nada, tal como hicieron los Boy Scout de la GUM la noche que yo mismo presencié.

Realmente hace falta y yo deseo para Rosario una fuerza, como la Guardia Urbana, aunque compuesta por hombres y mujeres cuyos compromiso y vocación de servicio sean el espejo donde se mire el vecino y cuya sola mención sea el primer desaliento que encuentren los delincuentes, los vagos y tantos más: «Tiene una boina y un escudo… porque no es como nosotros».

Demás está decir que el primer efectivo de la GUM es el intendente de Rosario. Ahí empieza el ejemplo… y ahí empieza todo lo que Rosario necesita para salir adelante.

Chocobar, por fin hablará la justicia


Escribe: Leonardo Pérez Videla (*)

Una vez más, se cierne en la opinión pública impresionantes miradas extremas y disonantes respecto a la solución que debe recaer sobre el caso “Chocobar”, es que la expresión de un sector, tan elocuente como preocupante recepta una inconmovible y contundente sentencia anticipada en cabeza del agente público, que se ordena bajo la teoría del “homicidio agravado por el abuso de autoridad”, analogándolo a los más aberrantes criminales de nuestra historia, instrumentalizándolo como muestra de resabios del exceso, la desmesura, y el autoritarismo policial setentista, para él, el patíbulo; y, por otro, aquellos que defienden, aprueban y resaltan el despliegue de las acciones de “el policía”, como emulación de una gesta cuasi heroica, un hito o peñón fundacional, enrolado dentro de aquellas epopeyas que enmarcan el inicio de “la ingente, necesaria, legítima y justa lucha contra la inseguridad”, para él, el bronce.  

Sobre una de las miradas, descansa el asesino impiadoso, que actuó por un impulso desmedido, al que sólo le cabe su lapidación junto al sistema policial que lo formó. Sobre la otra, la que exalta al héroe y servidor público que como tal resulta intocable, un hombre que advirtiendo que debía cumplir con su deber en una situación de extrema gravedad y ante la necesidad de ofrendar defensa y protección de la persona, sus intereses y los de terceros, emprende un despliegue de acciones urgentes, controladas, evaluadas y de riesgo, signadas bajo la absoluta seguridad de que las mismas estaban regidas por el dominio de su formación técnica, su pericia, su experiencia, tendiendo en definitiva a que su resultado, sea una clara demostración o significancia del más ajustado apego del llamado al cumplimiento del deber.

Tanto su criminalización mediática, como su absolución mediática anticipada, lo colocan contra un inconmovible muro cercano a la ceguera, alejado del gobierno de la razón, que priva a los acontecimientos de la ofrenda de un análisis más profundo que en definitiva señale el inicio de un camino de posible conciliación entre estos dos extremos irracionales y antagónicos. Posición sin dudas más prudente y técnica, que pasional, que se erige cómo única línea de pensamiento de algunos que todavía aspiramos a que la inesperada y lamentable pérdida de una vida no sea con tanta liviandad inmisericordemente capitalizada como botín de guerra político partidario para los sectores que se lo pugnan.

«Tanto su criminalización mediática, como su absolución mediática anticipada, lo colocan contra un inconmovible muro cercano a la ceguera, alejado del gobierno de la razón».

Entonces, puede ser el momento de analizar con la profundidad científica y profesional más correcta, cuál es el grado de real preparación de las fuerzas de seguridad, del entrenamiento que reciben los cuerpos generales y especiales, de la provisión de insumos materiales y tecnológicos, de cuales son los sistemas de capacitación, seguimiento y control con que se los asiste.

Saber respecto a la frecuencia de capacitación, perfeccionamiento, entrenamientos de tiro de precisión, estado de uso y conservación de armas, variedad de las mismas, utilización de armamento no letal, seguimiento y control respecto al estado “psico-físico-emocional” del personal, etc., sin dudas aportará elementos objetivos para determinar por lo menos cómo se encuentran prestando servicios los miembros de nuestras fuerzas de seguridad.

Henos aquí una vez más ante la imperiosa necesidad de que sea la justicia quien, alejada del peso de estas pasiones y presiones, tenga la última palabra, serán esos tres jueces de la Nación quienes tendrán la responsabilidad de resolver el conflicto, con seguridad el fallo no será definitivo, y lo más sano y republicano es que sea revisado por las instancias superiores.

En el medio, la deslegitimación de las instituciones públicas, entre las que se encuentra este poder, torna todo más difícil y complejo, pocas o tal vez ninguna voz se llamó al silencio ante la ausencia de datos e información concreta, sino todo lo contrario, el sector político dividido volcó su postura precipitadamente agrandando la grieta, adoptando visiones intransigentes que poco suman, especulando con  que a futuro obtengan una respuesta electoral positiva por haber endemoniado unos, y laureado otros, al hoy acusado, sinceramente una locura.

Es la justicia la que en estos momentos se debate sus horas más álgidas, es la justicia frente a los gobiernos, es la justicia frente a la sociedad, sociedad que la considera el último refugio, la última posibilidad de auxilio.

Será en un debate oral y público, donde tres magistrados oirán la acusación, valorarán las pruebas sustanciadas en las audiencias, que comprenderán  declaraciones de la víctima del robo de su cámara fotográfica, de testigos oculares, de peritos y expertos que volcarán todos sus conocimientos técnicos para explicarles a las partes, al público y al tribunal el porqué de sus conclusiones respecto a alguna particularidad del hecho como auxiliares de la justicia (como por ejemplo, si el/los disparos letal/es fueron dirigidos al piso, y si lo fue en forma intencional o accidental y bajo qué circunstancias concomitantes, etc.), incluso si así lo desea, se oirá al imputado.

Finalmente, llegará la hora de que el acontecimiento histórico sea reconstruido, en la sentencia intentarán plasmar con la mayor aproximación técnica posible la verdad jurídico objetiva de lo acontecido, concluyendo que es justo condenar o absolver…

Resalto, entonces, el inconmensurable valor asignado a la justicia y a sus representantes, los jueces y los acusadores públicos, exaltando la trascendente importancia que tendrá para su legitimación, ir reduciendo paulatinamente el estado de duda o desconfianza que se ha instalado sobre su independencia, sobre su falta de preparación, sobre su falta de formación integral, sobre su actitud lábil o especulativa hacia los sectores de poder de turno.

Será eterna la intención del poder político y económico de lograr obtener su sumisión. Es hora de revalidar títulos, la pregunta es cómo resistir a esos embates, exhibirse fuera de la grieta puede ser una oportunidad.

Se ha dicho que el ser humano sabe hacer de los obstáculos nuevos caminos, la búsqueda de la verdad jurídica objetiva, en la resolución del caso “Chocobar”, implicará obligadamente que obren resolviendo con imparcialidad, tranquilidad, sabiduría y sentido común, a lo que asumiendo una visión absolutamente personal, agrego “con el corazón”(con el permiso de recurrir al genio del autor francés), porque no hay nadie que no vea bien si no es con el corazón, porque lo esencial seguirá siendo siempre invisible a nuestros ojos, y el absurdo y abusivo apego a la ley escrita en algún caso, puede dar como resultado la más profunda de las injusticias… 

(*) Abogado – Mendoza.

Thanks, Mr. President

By David Rey

Look at that photo: the «macho» and «misogynist» president. Poor America without Trump… and poor all the West.

Thank you, President Trump, for fighting for our values, our history, and our freedom.

Thank you for having put America «again» in that place of reference where it should be.

Thank you for being on the side of the good people, hardworking people and everyone are full of healthy hopes deep inside.

Thank you for having spoken our language, beyond English. Thank you for being an extraordinary spokesperson of the magnificent people that you represent, beyond the United States.

You have been attacked long before the first day and from all latitudes, they knew they could not play with that man. There are few people of their word in the world. You have been accused of everything, they have predicted the worst of the worst for America and the world, and you have been the only president who has not «invented» a war in such a long time.

Thank you, Mr. President, for having opened our eyes regarding so many «prophets» of «freedom» and the «free market» who did not hesitate for a second to side with those disgusting oppressors of freedom that they claimed to despise. Carlos Alberto Montaner, Andrés Oppenheimer … among many others paid scoundrels whose moral and intellectual capacity have been reduced to the grotesque spectacle of an intoxicated juggler. The Castros, Maduro, Correa and the Kirchners thank them orgasmically for their services.

Thank you, Mr. President, for your simplicity and transparency. You never needed to be a person other than yourself, the man the Americans chose to «make America great again» with the strength of an honest worker sweeping away the sleepy stench of the big cities.

Thank you for having been the people, countryside, workshop, effort, dawn and fatigue … something unbearable to see for the late-night and drug-addicted pack.

Thank you for showing us that social «networks» can also be the cursed web where we can get trapped; thank you for teaching us that our own convictions are the true engine that makes the world more prosperous and happy.

Thank you for having been hope … You have been a gift that perhaps the West did not deserve or did not expect.

Thank you for being … what you really are and will continue to be, Mr. President.

Perhaps you were born knowing precisely that the best legacy that exists is that fight that was never stopped.

Thanks to you Mr. President, we have a legacy to spare. This fight, far from ending, has just begun.

Long live President Donald Trump!
Long live the United States of America!
Long live Western values, strong as ever and on top of the world, forever!


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Gracias, Sr. Presidente

Escribe: David Rey

Miren esa foto: el presidente «machista» y «misógino» (recibido por mujeres soldados). Pobre Estados Unidos sin Trump… y pobre de todo Occidente.

Gracias, presidente Trump, por haber luchado por nuestros valores, nuestra historia y nuestra libertad.

Gracias por haber puesto a Estados Unidos «again» en aquel lugar de referencia donde debe estar.

Gracias por haber estado del lado de la gente buena, de la gente trabajadora y de todo aquel cuyo interior vive colmado de sanas esperanzas.

Gracias por haber hablado nuestro idioma, más allá del inglés. Gracias por haber sido un extraordinario interlocutor del magnífico pueblo que representa, más allá de Estados Unidos.

Lo han atacado desde mucho antes del primer día y desde todas las latitudes, sabían que con este hombre no se podía jugar. Es poca la gente de palabra en el mundo. Lo han acusado de cualquier cosa, han pronosticado lo peor de lo peor para «America» y el mundo, y ha sido Ud. el único presidente que no ha «inventado» una guerra en tanto tiempo.

Gracias, Sr. Presidente, por habernos desengañado respecto de tantos, pero tantos «profetas» de la «libertad» y el «libre mercado» que no dudaron un segundo en ponerse del mismo lado de aquellos repugnantes opresores de la libertad que decían despreciar. Carlos Alberto Montaner, Andrés Oppenheimer… entre tantos otros bribones a sueldo cuya capacidad moral e intelectual se ha visto reducida al esperpéntico espectáculo de un malabarista en estado de ebriedad. Los Castro, Maduro, Correa y los Kirchner les agradecen orgásmicamente los servicios prestados.

Gracias, Sr. Presidente, por su sencillez y su trasparencia. Ud. no precisó jamás revestirse de una persona distinta a Ud., el hombre que el americano eligió para «hacer grande a América otra vez» con la fuerza del trabajador honesto arrasando el tufo somnoliento de las grandes ciudades.

Gracias por haber sido pueblo, campo, taller, esfuerzo, madrugada y cansancio… algo insoportable de ver para la recua trasnochada y drogadicta.

Gracias por habernos mostrado que las «redes» sociales también pueden ser la telaraña maldita donde podemos quedar atrapados; gracias por enseñarnos que nuestras propias convicciones son el verdadero motor que hace que el mundo sea más próspero y feliz.

Gracias por haber sido esperanza… Ud. ha sido un regalo que quizás Occidente no mereció o no esperaba ya.

Gracias por haber sido… lo que en realidad es y seguirá siendo, Sr. Presidente.

Quizá Ud. nació sabiendo justamente que el mejor legado que existe es esa lucha que nunca se dejó de dar.

Gracias a Ud. Sr. Presidente, tenemos legado de sobra. Esta lucha lejos de acabar recién empieza.

¡Viva el presidente Donald Trump!
¡Vivan los Estados Unidos de América!
¡Vivan los valores occidentales, firmes como nunca y en lo más alto del mundo, por siempre!


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Nahuel Sotelo, positivo de coronavirus: «Yo mismo me tengo que dar el alta»

Entrevista a Nahuel Sotelo, escritor e investigador, tras haber dado positivo de COVID 19.

«Tras haber matado el país con una cuarentena tan larga por este virus «mortífero», yo mismo tuve que pedir el resultado del test, ni siquiera me llamaron. Nada. A mí me dio positivo y a mi novia le dio negativo. Para colmo, al alta… ¡me lo tengo que dar yo!».

La peligrosa soledad de los armenios


Entrevista a Ricardo Torres, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Rosario (UNR).


Escribe: David Rey

Los armenios están solos. Es la frase más dura pero la que mejor resume el actual conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, y la dijo Ricardo Torres, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Especialista, además, en las cuestiones del Cáucaso y ex director general de Reuters para Rusia (2001-2003), Torres apuntó: “Los rusos no van a intervenir porque el Tratado de Defensa que tienen con Armenia no cubre Nagorno Karabaj (Artsaj, para los armenios, y la zona en disputa), la OTAN no ha mostrado mucho interés en este último caso salvo Francia, y los Estados Unidos tienen otras prioridades en este momento como ser las elecciones”.

Vale recordar que en el mundo hay alrededor de 11 millones de armenios (150 mil en Argentina, la mayor comunidad de América latina) y que sólo poco más de tres millones de ellos habitan en Armenia, siendo que alrededor de unos 140 mil completan la rotunda mayoría étnica en Artsaj, constituida en república independiente desde 1991 más allá de que no cuente con prácticamente ningún reconocimiento internacional. Los artsajíes, por su parte, se dividen parejamente entre quienes quisieran seguir siendo independientes y entre aquellos que desearían unificarse con Armenia, según encuestas recientes.

El doctor Torres señaló: “Armenia es un enclave democrático que está luchando por mantener sus derechos históricos, y lo que debe tratar de evitar es que se produzca un segundo genocidio, que es lo que puede llegar a pasar si Turquía y Azerbaiyán ganan en Artsaj”. Y lo que dice Torres no es menor si consideramos que, entonces, se concentra en Armenia una partecita de nuestra cultura occidental, republicana, democrática, respetuosa de los derechos humanos (al menos de palabra) y profundamente reminiscente respecto de cuanto genocidio o atropello ocurra o haya ocurrido en el mundo, cuestiones que -justamente- tienen sin cuidado a la dictadura de Azerbaiyán como a su sostén militar de Turquía (no es casualidad que ambos estados sean de los pocos en el mundo que no reconozcan el genocidio armenio por parte del Imperio Otomano a principios del siglo XX).

Va de suyo, pues, que hoy Armenia constituye un muro de contención, claro que en peligro, respecto de ese avance impertérrito ya sea del extremismo islamista como de aquellas otras naciones que procuran un estilo de vida que directamente se propone la destrucción del nuestro. Pero también Armenia es reflejo de que nuestra cultura no ha sabido ajustar bien los tornillos de su estructura republicana y, por ende, cualquier viento indecoroso amenaza con un colapso de proporciones globales. Podríamos ilustrar con que las poderosas naciones de Occidente -y su trillón de acuerdos, tratados y demás “democráticas” incursiones a punta de pistola- no sólo que han descuidado la esencia misma de todo proyecto republicano, sino que hoy, de tantos compromisos asumidos, se encuentran con las manos atadas. Por ejemplo, Rusia.

En este sentido, supo resumirnos el doctor Torres: “Rusia tiene un acuerdo militar con Armenia que protege su integridad territorial… pero no la de Nagorno Karabaj. Además, les vende armas tanto a los armenios como a los azeríes, aunque a la primera con descuento y a la segunda a «precio de mercado». También le vende armas y gas a Turquía, por lo que hay intereses económicos importantes. La posición del Kremlin en este momento es bastante incómoda ya que los turcos están tratando de ganar presencia en el Cáucaso de un modo agresivo, que es una zona de influencia de Moscú».

Cierto que no debe ser fácil para Putin contener el sueño expansionista de Erdogan al mismo tiempo que le vende poderosos sistemas antiaéreos S-400 y que la OTAN condena abiertamente (más allá de que, por si esto ya no es suficientemente engorroso, Turquía misma integra dicho organismo militar). Como vemos, aquí tenemos un claro ejemplo de cómo el mismo Occidente “descuida” sus fronteras y, en rigor, su vida misma, armando hasta los dientes nada menos que a quienes, sencillamente, nos odian.

“Yo no soy optimista”, señaló Torres, “no creo que esto tenga una solución diplomática más allá de todas las negociaciones y todos los acuerdos. Independientemente de que no es lo ideal, la solución me imagino que es militar y que puede llevar a un statu quo similar a 2016 o una nueva tregua que será absolutamente inestable. Todo lleva a una escalada salvo que Rusia se ponga fuerte y ejerza presión como hizo anteriormente”.

Respecto de cómo pueden los armenios soportar a los azeríes y a los turcos, apuntó que “Armenia está bien armada, Artsaj también, aunque Azerbaiyán tiene mejores armamentos y mayores efectivos militares, pero los armenios de Artsaj están luchando por sus hogares y sus familias, lo cual es un factor bastante importante. Están luchando por su casa, su futuro”.

Ese futuro, justamente, del que quizá, entre tanto papeleo, se distrajo el conjunto de las más representativas naciones occidentales y que, por lo tanto, hoy se encuentran más a la expectativa de lo que ocurra que efectivamente dispuestas a evitar que algunas cosas ocurran… y que hoy son las que más aterrorizan y cohesionan a los armenios en todo el mundo.