Hubo una época en Argentina en que todo era violencia, subversión y terrorismo. Las organizaciones armadas querían tomar el poder para implantar una dictadura como en Cuba. Sus métodos fueron siempre aberrantes.
Así se financiaban, en parte. Acá tenemos, un 09 de septiembre de 1974 en Monte Grande, el secuestro de un niño de apenas 8 años, hijo de un empresario. Los pagos de rescate eran millonarios. Así operaban, manteniendo en vilo a la población con atentados en todas partes. Acá tenemos, entre tantos, un atentado contra un colegio secundario, en barrio Norte, el mismo día, pero del 75. También atentan contra un concejal en San Luis y asesinan un policía en Morón, y te dicen que luchaban por la democracia. Por cierto, a algunos terroristas las cosas les salían mal. Este día, pero del 76, asesinado un ejecutivo de Chrysler: lo mataron cuando llegaba a su casa.
Un 10 de septiembre del 74 tenemos otro secuestro. En Rosario secuestran a un médico que, casualmente, es pariente de otro médico… y que también está secuestrado. Este día, pero del 75, asesinado un ejecutivo de una financiera: 40 disparos le dieron. ¿Para qué tantos? El hombre había sido secuestrado en abril junto con su cuñado.
11 de septiembre, año 73. Chile le da un ejemplo al mundo de cómo se combate al socialismo esclavizador y derrocan al tirano Salvador Allende, quien se suicida antes de entregarse. Las expropiaciones eran diarias, la economía había colapsado totalmente y el país estaba ya al borde de convertirse en la misma pantomima totalitaria que Cuba.
Más allá de lo todo que digan los moralistas del latrocinio, los chilenos no tienen a sus Fuerzas Armadas para que desfilen nomás sino para defender y garantizar la libertad de todos sus ciudadanos. Que digan lo que digan: la libertad está primero y Chile no dudó cuando se la quisieron arrebatar.
Puede parecer una locura esto que digo, pero mirá cuán democráticos eran los terroristas: este mismo día secuestraron al apoderado del diario Clarín, Bernardo Sofovich, y exigieron la publicación de tres solicitadas. A pesar de que Clarín accedió al reclamo, los asesinos igual atacaron al diario e hicieron un desastre. En Rosario, la cosa estaba más o menos igual.
Está todo documentado, yo no invento nada. Pero cuando los zurdos renieguen de todos los crímenes que cometieron, la verdad es que tendríamos que celebrar. Indirectamente están admitiendo que lo que hicieron es realmente incalificable, lo cual no deja de ser un verdadero progreso. Lo niegan porque gracias a haberlos combatido, ya no lo pueden hacer. Como buenos delincuentes, otra no les queda. Que sigan progresando, quizás algún día se dejen de mentir y aspiren a vivir como personas de bien.
…
Tu colaboración es ESENCIAL para seguir haciendo «Efemérides… y algo más».
Alias de Mercado Pago: davidrey11.mp
CVU de Banco Galicia: 0070233330004016158682
Estoy en PATREON. Buscame AQUÍ.
