14/02 – El acto de amor que avergüenza a ‘los compañeros’

188

Transcripción:

Vamos con lo más significativo que tuvo lugar un 14 de febrero. ¡Atención!

Año 72, el ERP se cobra la vida del Sargento 1º de la Policía de Córdoba Ramón Humberto Maldonado. Recibió un disparo en el corazón de parte de un terrorista de sólo 20 años.

Año 73, tras un mitin político, Montoneros asesina a Luis Osvaldo Bianculli, chofer del sindicalista José Ignacio Rucci. Es importante que sepamos que el peronismo estaba dividido en dos bandos: el tradicionalista u ortodoxo, y el progresista, compuesto por elementos revolucionarios infiltrados en el movimiento (no eran peronistas).

Año 75, Montoneros asesina al diputado nacional -peronista- de Santa Fe Hipólito Acuña. Le dieron 6 disparos en la cabeza. Así coaccionaba la por Perón llamada “juventud maravillosa” dentro de su propio partido. Es importante que sepamos que Perón jugaba a dos puntas para asegurar su regreso al poder: apañó tanto a sectores conservadores como a la escoria subversiva.

Mismo día, nos vamos a Tucumán. Cuando los zurdos te hablen de sus “compañeros”, recordales que mientras ellos lucraron con la sangre de estos y mientras muchos de los que ahora parlotean es gracias a haber entregado a los “compañeros”, nosotros tenemos el ejemplo del Capitán Héctor Cáceres, el cual también entregó, sí… entregó su propia vida, en el Combate de Pueblo Viejo -el primero de la Operación Independencia-, para evitar que los sediciosos remataran a un compañero. Qué diferencia, ¿no?

Cuando el teniente Rodolfo Richter fue gravemente herido en la espalda, el entonces teniente primero Cáceres se arrojó heroicamente sobre él para protegerlo y rescatarlo, recibiendo él mismo el resto de los disparos que lo conminaron a la Eternidad. Tenía 28 años y era padre de dos criaturas, pero también era un Comando del Ejército Argentino dispuesto a morir defendiendo a TU PAÍS.

Claro que a los caranchos y vividores de la política, de la justicia y los desechos humanos no les conviene que se conozcan estas cosas no solo porque esto evidencia que realmente son seres deleznables sino porque comprometen el relato mendaz con el que se han acomodado en lugares de poder. Malas noticias para ellos, porque hasta un ciego puede ver la diferencia que hay entre estos “compañeros” que se valen de toda felonía para servirse de tu democracia y un soldado argentino, como el Capitán Cáceres, capaz del acto más elevado al que todo cristiano puede aspirar, como es el hecho de dar la vida por el prójimo.   

Tu colaboración es esencia – Alias de Mercado Pago: davidrey11