23, 24 y 25/02 – No pudo ‘acomodarse’ en el Ejército, se hizo guerrillero

590

Transcripción:

Cuando los zurdos te hablen de sus víctimas, veamos en qué andaban sus víctimas.

23 de febrero del 73, El ERP secuestra en Rosario al gerente de personal de Swift, Antonio Vallocchia, estuvo en la misma “cárcel del pueblo” que Larrabure, un lugar que simulaba ser una mercería. En Córdoba, un mismo día, pero del 75, también el ERP asesina al oficial ayudante Agustín Inés Pérez. Y en Rosario es asesinado el oficial ayudante Héctor Vega.

Montoneros asesina en el Gran Buenos Aires a Sigfrido Aracno, dueño de un hotel en donde impedía que los terroristas lo usaran como base de operaciones. También un 23, pero del 76, los mismos angelitos matan en Mendoza al agente Humberto Hernández Guerra, mientras que, en Mar del Plata, el ERP asesina al empresario Enrique Fiorentini, y lo celebra en Estrella Roja.

En Tucumán resulta abatido el guerrillero Juan Carlos Alsogaray, quien al igual que su hermano Julio, a pesar de provenir de una significativa familia de militares, se había hecho montonero. Eran hijos del General de Caballería Julio Rodolfo Alsogaray, quien fuera Comandante en Jefe del presidente General Juan Carlos Onganía, tataranietos del Coronel de Marina Álvaro Alzogaray (quien participó en la Vuelta de Obligado) y sobrinos del mítico economista liberal Álvaro Alsogaray. A Juan Carlos se le atribuye haber estado a cargo del atentado contra un Hércules de la Fuerza Aérea que transportaba gendarmes el 28 de agosto del 75. A pesar de ser un terrorista montonero, no pudo menos que celebrar con alivio, según algunas fuentes, que el ERP haya fracasado en el intento de secuestrar a su padre. Menos mal.

Un 24 de febrero del 75, Montoneros ametralla, en Villa Lugano, el domicilio de una pareja de policías federales y, mismo día del 76, coloca una bomba en el Banco de Crédito Rural. Y un 25 de febrero del 76, la misma banda ocasiona dos bajas a la Policía Bonaerense al asesinar a los agentes Genaro Camino y Carlos Alberto López, en Zárate; los acribillaron desde un coche mientras esperaban para ir a prestar servicio.

No es poca la gente que dice no ser de izquierda pero que repite al pie de la letra todas las mentiras y fetiches en torno a los 70. Son los idiotas útiles de la actualidad: tocan de oído y repiten como loros “para quedar bien”. La pregunta es: ¿con quién? En fin, es lógico que toda persona con tendencia a la corrupción tenga una mirada indulgente con aquellos criminales a los que, internamente, admira y se parece. Y ya vemos que esta gente puede estar en los lugares y familias más impensados. La clave es saber que quien repite o da crédito a una mentira… es, en el más afortunado de los casos, un mentiroso también.  Si no les gusta lo que digo, que agarren los libros y se informen de verdad.

Tu colaboración es esencial – Alias de Mercado Pago: davidrey11.mp