Antes del «24 de marzo» – 09, 10 y 11/03

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Transcripción:

Festival de terrorismo.

9 de marzo, año 73, el ERP atenta con bombas una confitería de Trelew, en distintos locales de partidos políticos de Mendoza y en domicilios de dirigentes políticos de Santa Fe. Montoneros hace lo propio en Tucumán y detona una bomba en el domicilio del gerente del Banco Provincia y, en Córdoba, incendia un local del Comité Demócrata y roba boletas electorales de una imprenta. ¡Todo un mismo día! 9 de marzo, del 75, bombas de Montoneros en domicilios de concejales santafesinos, en cinco bodegas de San Juan y en el domicilio de una familia dueña de ingenios azucareros de Tucumán. Mansitos, ¿eh?

10 de marzo, año 72. El ERP roba el arma a un policía en La Plata, incendia un patrullero en Lanús, roba una Cooperativa de Tamberos en Tucumán y, en Rosario, roba materiales de cosmética. Los terroristas solían disfrazarse para llevar a cabo algunos de sus ilícitos. 10 de marzo del 75, terroristas (escondidos en la caja de una camioneta) ametrallan y arrojan explosivos contra una comisaría en el Tigre, dejan dos agentes con heridas de gravedad y asesinan a otro, padre de cinco hijos.  

11 de marzo del 73, gana las elecciones el candidato peronista Héctor Cámpora sin que esto detenga, en absoluto, la violencia subversiva.

Mismo día, pero del 75, en Mataderos cuatro subversivos se cobran la vida de dos uniformados de la Policía de Tránsito. Tras irrumpir en el destacamento y dejarlos herido de gravedad, completaron la “hazaña” arrojándoles dos granadas. Era matar, sí o sí.

Y también un 11 de marzo, pero del 76, a muy poco de la eyección de María Estela Martínez, los terroristas se cobran la vida de 4 policías bonaerenses. En Sarandí asesinan a un oficial de 23 años, en La Plata a un Oficial Principal y a un Cabo (a los que les hicieron detonar un vehículo abandonado en la ruta), y en San Martín ultiman a un cabo por el solo hecho de matarlo y llevarse su arma reglamentaria como “trofeo”.

En el 73 los terroristas no querían el regreso de la democracia (dado que ya no iban a tener la excusa de “luchar contra la dictadura”), mientras que en democracia hicieron todo lo posible para que vuelvan los militares, hasta que -tras atentar absolutamente todos los días- se salieron con la suya. Pero el tiro les terminó saliendo por la culata. Esta vez el pueblo argentino ya estaba avivado. Cuando los zurdos te lloriqueen a moco tendido, que no te tomen por gil. La guerra no comenzó un 24 de marzo sino muchísimos antes. La empezaron ellos -como ellos querían- y, gracias a Dios, terminó con ellos.

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