Así luchaban por «un mundo mejor» – 19 y 20/03

12

Transcripción:

Cuando los zurdos te hablen de “jóvenes idealistas”, veamos cómo hacían para lograr “un mundo mejor”.   

19 de marzo, año 76. Juan Carlos Mainero tiene sólo 22 años y es policía federal, está casado con una mujer a cuya hija le dio su apellido y está a punto de ser papá de otra hija. Necesita ganar más dinero y por eso hace horas extras. Esa noche le tocó hacer de custodio en el Consulado de Kuwait. A las 22 quizá estaba pensando en su familia, cuando los disparos de ametralladora provenientes de un vehículo acabaron con su deseo de volver a casa y poner una oreja en la panza de su mujer. Lo mataron porque sí y, el mismo día que lo velaban, nació su hija Carla. En Florencio Varela, el lugar de donde era oriundo, todos los años rememoran a las “víctimas” de los 70, pero nunca se acuerdan de este joven policía. ¿Se acordarán, ahora, que se cumplen 50 años de su asesinato?

Entre los incontables atentados que tuvieron lugar un 20 de marzo, destacamos el fallecimiento del dirigente político conservador Roberto Mario Uzal, en 1972, atacado por Montoneros que irrumpieron en su casa dos días atrás. Entraron tras engañar a la esposa de Uzal (haciéndose pasar por “amigos”) y, cuando éste los advirtió intentó defenderse con su propia arma, produciendo la baja de un terrorista cuyo cadáver los mismos guerrilleros se llevaron para hacerlo desaparecer. Por si esto fuera poco, los Montoneros también atacaron con explosivos el local de Nueva Fuerza en Lanús al día siguiente. ¿Cómo puede ser que haya gente que idealice a estos vulgares asesinos?

También un 20 de marzo, pero del 75, continúan los ataques en todo el país. Montoneros asesina a dos subcomisarios (uno en Córdoba y otro en Bahía Blanca) y hieren al hijo de ocho años de uno de ellos. La misma banda se jacta, además, de haber asesinado a dos dirigentes gremiales, uno en La Matanza y otro en Mar del Plata.

Hay muchos atentados más, y por supuesto que los terroristas también sufrieron sus propias bajas (¿qué se esperaban?). El desgobierno era total, los terroristas ya se frotaban las manos asumiéndose ganadores y los políticos -responsables de este desastre luego de haberlos liberado de las cárceles- no servían ni para ver quién viene. Pero hubo un actor que sí tenía las cosas en claro, y no era otro que el mismo pueblo argentino. Dicen que el pueblo “pedía a los militares”; la verdad es que el pueblo hizo uso de sus militares para terminar con tanta violencia y tanta inoperancia. Toda la mentira en torno a los 70 es para que vos no sepas la fuerza que tenés frente de la escoria inmunda que quiere manejar tu propia vida.

Tu colaboración es ESENCIAL – Alias de Mercado Pago: davidrey11.mp